Javier Sierra, Premio Planeta 2017: “La palabra independencia puede tener muchos significados diferentes”

Por: Monique Auxenfans  y José Belló Aliaga

 

CRISTINA LÓPEZ BARRIO, FINALISTA CON NIEBLA EN TÁNGER

El escritor Javier Sierra, Premio Planeta 2017 por su obra ‘El fuego invisible’, ha asegurado que “cualquier palabra, con una carga adecuada, puede cambiar la sociedad” y ha puesto como ejemplo la ‘independencia’, “que puede tener muchos significados diferentes a lo largo de la Historia”.

“Hoy en día cualquiera que tenga la palabra es un ‘influencer’ porque dicha con la carga adecuada, puede cambiar la sociedad”, ha señalado durante la presentación en Madrid de las dos novelas –ganadora y finalista– del premio, en la que ha sido la única alusión al conflicto en Cataluña.

Al acto, además del presidente de Planeta, José Creuheras, han acudido políticos como el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, o el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

‘El fuego invisible’ es un ‘thriller’ en el que la literatura adquiere gran protagonismo, puesto que el autor indaga en los orígenes de la creatividad. Sierra no ha querido desvelar cuál es ese ‘fuego invisible’ que da título al libro –“el mapa para encontrarlo está en la novela”–, si bien ha dejado algunas pistas.

“Es una metáfora del alma, está dentro de todos, pero otra cosa es que ejercitemos ese alma. De hecho, hoy en día hay mucho ‘zombie’ que no la ejercita”, ha lamentado el autor. La obra de Umberto Eco ‘Búsqueda de la lengua perfecta’ sirvió de inspiradora al novelista, ya que retomar los orígenes del habla supuso “un concepto luminoso” al que quería volver.

En cierta manera, ‘El fuego invisible’ es una nueva búsqueda del ‘grial’, una palabra “inventada en el siglo XII” que tiene mucha relación con España y, en concreto, con la imagen del Pantocrátor de Sant Climent de Taüll que aparece en la portada del libro. “Para mi, el grial es la búsqueda y un elemento inspirador y motivador”, ha resaltado.

“Lo único inmortal que el ser humano ha sido capaz de crear ha sido el arte”, ha recordado Sierra, para quien el proceso de escritura tiene “momentos gloriosos y dolorosos”. Con un proceso de documentación de varios meses, el autor se vio finalmente obligado a descartar casi 300 páginas hasta “encajara las piezas y lograr un momento de ‘eureka’ irrepetible”.

VENCER A LA RUTINA

Por su parte, Cristina López Barrio, finalista con ‘Niebla en Tánger’, ha calificado también a su obra como un “tributo a la literatura y a la lectura”. Su protagonista escapa de la rutina una noche en la que se acuesta con un misterioso hombre que desaparece al día siguiente, pero en la memoria de Flora persiste el libro que estaba leyendo su amante y que le llevará a Tánger.

“Es un juego entre la realidad y la fantasía y que pone sobre la mesa hasta dónde se puede llegar con ello, recuperando la pregunta de si debe ser la vida la que imita al arte o viceversa”, ha señalado Barrio, quien plantea esta novela también como una “evasión” de la cotidianeidad.

“Se pone en pugna una vida en que la comodidad hace que la gente sacrifique su libertad. Aunque muchas veces no es eso lo que quieres hacer y te das cuenta, es muy difícil romper con la rutina”, ha apuntado la autora, para quien es necesario vivir la propia vida “acorde a lo que se desea”– como es su caso, tras abandonar el derecho para dedicarse plenamente a la escritura–.

TÁNGER Y EL ORIENTALISMO

La ciudad de Tánger se convierte en una protagonista más del libro, con una mezcla de occidentalismo y orientalismo que ya fascinó a muchos artistas del pasado. “La traducción de ‘Las mil y una noches’ en el siglo XVIII al francés creó una corriente de orientalismo que estableció las bases para una ciudad un tanto mítica: de artistas, espías, contrabandistas y exiliados”, ha apuntado.

Creuheras ha felicitado a los dos galardonados incidiendo en un premio que “habla mucho del ADN” del grupo Planeta. “Es una fiesta muy especial y creo que este año se está hablando ya de la calidad de los premiados”, ha señalado, tras recordar que desde el inicio de la concesión del galardón –en el año 1952– ya se han vendido 43 millones de ejemplares de los ganadores.