“Los amores oscuros” canta el último gran amor de Lorca

“Yo fui el último amor de Federico García Lorca y tal vez la razón de su muerte”. A Juan Ramírez de Lucas, el Rubio de Albacete, como le llamó el poeta, no le dejó de martillear hasta su fallecimiento el sentimiento de culpa de haber propiciado involuntaria e indirectamente el asesinato del poeta. La obra es un relato contado y cantado de su relación, una “pieza de alta joyería” escénica basada en la novela homónima de Manuel Francisco Reina, dirigida por Juanma Cifuentes.

Esta es la base argumental y emocional de Los amores oscuros, montaje presentado dentro del programa cultural del Orgullo Mundial 2017. En el acto, celebrado en los jardines de Cecilio Rodríguez del Parque del Retiro, han participado el coordinador general de la alcaldía, Luis Cueto, la directora del Teatro Español, Carme Portaceli, y los dos principales protagonistas de la obra, Clara Montes y Antonio Campos. Los amores oscuros estará en la cartelera del Teatro Español del 28 de junio al 2 de julio.

El autor, Manuel Francisco Reina, también se ha encargado de la adaptación teatral después de conocer al último compañero de Lorca, que guardó su secreto durante 75 años. El estreno coincide, además, con el primer centenario del nacimiento del Rubio de Albacete, como si la efeméride formara parte del destino lorquiano.

Antonio Campos encarna a Juan Ramírez de Lucas y Clara Montes se mete en la piel de cuatro personajes, además de cantar en vivo los secretos del joven manchego y del poeta sobre los acordes de la guitarra de José Luis Montón. Alejandro Valenciano como Lorca y Ángeles Cuerda, que encarna a la secretaria del ‘Rubio de Albacete’, completan el elenco de un montaje teatral integral: trabajo escénico, música que rubrica la historia, poesía y belleza visual.

La escenografía y la iluminación han corrido a cargo de Felype de Lima, y las proyecciones de Pepe Catalán y Víctor Tomé. Este montaje redondea una pieza de orfebrería teatral llena de belleza y delicadeza que se ha desarrollado durante cinco años de intenso trabajo. Se trata de un montaje ambicioso, una rareza en estos tiempos de espectáculos minimalistas y efectistas.
Otro de los grandes ingredientes del espectáculo es el universo musical de Lorca, con las canciones populares que grabó con la bailarina y coreógrafa Encarnación López, La Argentinita. Se completa el repertorio con varios poemas del autor granadino musicados por la cantaora Clara Montes y un par de temas de sus anteriores discos.

 

LOS FELICES ÚLTIMOS AÑOS DE LORCA
La adaptación dramática de la novela Los amores oscuros nos traslada a los últimos días felices de Federico García Lorca. El autor de Yerma, Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba disfruta de su consagración gracias al éxito como poeta y como uno de los autores dramáticos más aclamados. Pero lo que definitivamente convierte a Federico en un hombre pleno es su relación con un joven que, por primera vez, se compromete con él y le corresponde con un amor firme, maduro y apasionado.

Sin embargo, toda la felicidad desemboca en el trágico fin del poeta, que su amante llevará guardado toda la vida como una silenciosa carga. Conversando con Federico, con sus versos, encarnado en la figura cantarina y onírica de una mujer que podría ser la misma personificación de la poesía lorquiana (Clara Montes), la vida, la obra y los secretos de este joven y de Lorca se irán desvelando sobre la escena.

La historia relatada por Manuel Francisco Reina ha conseguido atrapar a miles de lectores gracias a la profunda investigación histórica y a los documentos inéditos desvelados. Esta información ha puesto de acuerdo a todos los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados sobre la importancia de este legado, desconocido hasta ahora.

 

DENTRO DEL WORD PRIDE
Otro de los atractivos del espectáculo es la fuerte vinculación emocional y profesional que hubo entre el poeta granadino y el Teatro Español donde se estrenaron La zapatera prodigiosa (1930) y Yerma (1934). Precisamente el 12 de marzo de 1935 el Teatro Español homenajeaba al poeta por las cien representaciones de esta tragedia rural. Aquel día Lorca leyó el inédito poema Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. El poeta también colaboró con el escenario madrileño con dos obras de Lope de Vega: la escenografía de Fuenteovejuna y una versión de La dama boba, ambas representadas en 1935 después del éxito de Yerma.

Todo este proceso escénico, organizado dentro de la agenda cultural municipal del World Pride 2017, se completa con una emotiva historia: Juan Ramírez de Lucas, el Rubio de Albacete, impulsó y colaboró en la instalación de la estatua de Federico García Lorca de la plaza de Santa Ana. La obra fue erigida a petición del entonces director del Teatro Español,Miguel Narros, con motivo del cincuenta aniversario del estreno de Yerma. Fue realizada por el escultor Julio López entre 1984 y 1986. Juan Ramírez de Lucas fue crítico de arquitectura del diario ABC y de la revista Arquitectura.