El Museo del Romanticismo recrea en 3D las costumbres de la España Isabelina

El Museo Nacional del Romanticismo presenta la exposición ‘Se va mi sombra, pero yo me quedo. Ilusión y fotografía en el Romanticismo ’.

La comisaria Carolina Miguel Arroyo ofreció en rueda de prensa 20 fotografías históricas, que muestran cómo se vivía en los interiores isabelinos reconstruidos en las salas del Museo.

El montaje de la exposición, que se puede visitar hasta el 13 mayo 2018,  está diseñado para apreciar las distintas técnicas fotográficas, a través de unos visores especiales ubicados en las salas del Museo. Estos visores, inspirados en los que se usaron en la época, ofrecen una vista en 3 dimensiones de escenas de ocio y de la vida cotidiana. Asimismo, como elemento de apoyo a la exposición, se facilita la descarga de las imágenes para que el público las pueda ver en su móvil con gafas de visionado 3D.

Las fotografías muestran las distintas actividades de carácter público o privado en el interior de un palacio decimonónico. Cada una de las imágenes es como una mirilla que nos permite recrear la vida de los protagonistas en las diferentes estancias.

El título de la exposición está tomado del poema’ Se va mi sombra, pero yo me quedo ‘ (1848) de la escritora romántica Carolina Coronado, en el que se despedía de sus amigos madrileños:

‘Y aquí estará mi ser, aunque entretanto os diga la ilusión que ya he partido; ¡loca ilusión! Engaño del sentido pensar que os dejo y que derramo llanto, pensar que sufro y que dejaros puedo cuando se va mi sombra y yo me quedo’.

Este fragmento de su extenso poema sirve de pretexto para relacionar conceptos desarrollados en la exposición: la luz, la sombra, la imagen, el juego del engaño que también están presentes en la fotografía.

 

AMBIENTES RECREADOS EN LA EXPOSICIÓN

Las fotografías instaladas en las salas del Museo permitirán ver los usos y costumbres de la España Isabelina. Sabremos así cómo eran las tertulias, los bailes de máscara, o los juegos que entretenían a los burgueses en sus salones. Estancias como el salón de baile, la salita, el oratorio, el boudoir, la alcoba y el gabinete, revivir con los personajes que en ellas habitaron, conociendo también los juegos de niños, la relación con los artistas.

 

TIPOS DE IMÁGENES PRESENTES EN LA EXPOSICIÓN

Cartes de visite

Tras el descubrimiento de la fotografía, en el mundo académico y científico, el nuevo invento se popularizó y llegó al gran público, sobre todo a partir de la aparición de las cartes de visite, posibles gracias a la invención de André Adolphe Disdéri de una cámara con cuatro objetivos que permitía tomar varias imágenes.

Las cuatro cartes de visite de la muestra se expondrán en el Salón de Baile en un visor con cuatro mirillas, correspondientes a cada una de las imágenes, emulando a los objetivos que tenían las antiguas cámaras para realizar estas tarjetas. Las cartes de visite o retrato tarjeta hicieron que la fotografía se convirtiera en el arte burgués por excelencia, al democratizar la posibilidad de retratarse. Llegaron a ser tan populares que se dieron en todo tipo de comercios.

 

Pares estereoscópicos

Tras el nacimiento de la fotografía, se fue desarrollando una cultura de la imagen, llevándose a cabo diversas investigaciones que buscaban el color y la tridimensionalidad. Uno de estos inventos más populares fueron los pares estereoscópicos, ya que permitían observar una imagen plana en tres dimensiones. Se realizaba una toma de una escena o paisaje con una cámara que permitía una ligera variación de encuadre. Ambas fotografías se montaban sobre un cartón y gracias a un visor especial con lentes se reproducía el efecto óptico deseado.

Estas piezas se expondrán con un visor para que se pueda apreciar la imagen tridimensional.

 

Tissues

Los tissues son pares estereoscópicos montados en un marco de cartón. La imagen está positivada en un papel albuminado al que se coloca por detrás un fino papel o tisú, del que recibe el nombre, y que puede ir pintado y agujereado para lograr efectos de color y luz. Es uno de los ejemplos más delicados de la fotografía decimonónica.

Se van a presentar en un visor estereoscópico retroiluminado para que se pueda apreciar la imagen tridimensional y coloreada.

 

Megaletoscopio Privilegiato

El megaletoscopio fue otro juego óptico que deleitó a la sociedad decimonónica. Los positivos estaban pensados para ser observados tanto con luz directa como transmitida. Un lienzo pegado tras el papel albuminado servía para crear los efectos de color, sombras, espectros, etc. Las dos piezas expuestas que pertenecen a esta técnica han podido ser identificadas cuando se preparaba la exposición.

Estas piezas se van a exponer con una caja con luz transmitida que permita observar los juegos de color.