Paternosto muestra la pintura como objeto en el Thyssen

DIÁLOGO CON LOS MAESTROS DEL SIGLO XX

El Museo Thyssen ha presentado la exposición ‘Hacia una pintura objetual’, una muestra que establece un diálogo entre la obra del artista de origen argentino César Paternosto y una selección de cuadros de las colecciones Thyssen-Bornemisza y que estará en la pinacoteca hasta el próximo 28 de enero.

Comisariada por el propio Paternosto, la exposición analiza el cambio de paradigma pictórico que llevó a los artistas de comienzos del siglo XX a “redescubrir la pintura como objeto frente a la ilusión renacentista que había convertido el lienzo en una ventana en la que ver reflejada la realidad visible”.

Para hacernos reflexionar sobre esa transformación artística que se inició hace ya más de un siglo, el artista ha seleccionado seis obras del museo –de Piet Mondrian, Pablo Picasso, Juan Gris y Joaquín Torres-García–, para exponerlas junto a las suyas, ocho piezas procedentes de diversas colecciones públicas y privadas.

Esta visión conjunta “no solo ejemplifica la senda” hacia la objetualidad de la pintura, sino que establece también “el linaje” de su propia evolución artística en los años 1970. “Que la pintura es también un objeto es un hecho del que se asume plena conciencia tan solo en el siglo XX”, ha señalado .

“La selección de mis obras testimonia mi aspiración de hacer de la pintura un objeto que hay que leer integralmente. Es evidente que cuando hablamos de una pintura como objeto nos ubicamos frente a una cosa, pero como advierte Adorno, es el espíritu lo que hace a las obras de arte, cosas entre las cosas, algo diferente de ellas”, ha defendido el artista argentino.

En la tradición del arte occidental, el campo pictórico siempre se había organizado hacia el centro del lienzo. En su obra de madurez, Piet Mondrian impuso sin embargo la dispersión compositiva, eliminando el marco y empujando suavemente los elementos pictóricos hacia la periferia del cuadro.

Paternosto descubrió en 1969 las posibilidades expresivas del canto de los lienzos, lo que le permitió transformar el cuadro en objeto, inaugurando un nuevo espacio para la pintura y obligando a modificar la posición tradicional del espectador frente a la obra. “Fue una consecuencia lógica del precedente iniciado por Mondrian”, señalan los organizadores de la exposición.

Las piezas de Paternosto son “objetos autoconscientes y poseen la virtud de presentarse a sí mismas, incluso sin la ayuda de su creador”, explicando qué clase de objetos son, de dónde vienen y con qué obras de otros artistas dialogan, como, en este caso, con ‘New York City, 3 (inacabado)’, ‘Composición nº XIII / Composición 2 y Composición de colores / Composición nº 1 con rojo y azul’ de Mondrian, ‘Hombre con clarinete’ de Picasso, ‘Bodegón’ de Gris, y ‘Madera planos de color’, de Torres-García.