Ayuso logra una gran victoria en Madrid

El PP encabezado por Isabel Díaz Ayuso ha logrado una gran victoria en las elecciones a la Comunidad de Madrid. Con el 99% de los votos escrutados, el PP obtiene 65 escaños de los 136 que tendrá la próxima legislatura la Asamblea de Madrid. El PSOE se hunde hasta los 24 escaños, igualado por Más Madrid en escaños pero superado en votos, Vox alcanza 13 diputados y Podemos, con Pablo Iglesias de candidato, 10, mientras Ciudadanos se queda fuera de la Asamblea al no obtener ningún escaño.

Ayuso ha resultado ganadora de las elecciones regionales y continuará así con el reinado del PP en la Puerta del Sol. Lo hará tras dar la vuelta a la tendencia a la baja que arrastraba el PP desde 2015, con el nacimiento del multipartidismo.

Ayuso ha pasado de liderar el peor resultado de la historia de los populares, con el 22,23% de los votos en la pasada legislatura, a cosechar uno de los mayores apoyos con el 44,71% con el 99% escrutado.

El PP de Madrid, con Díaz Ayuso a la cabeza, ha arrasado este martes en las elecciones autonómicas al aglutinar el voto de centro derecha, haciendo que Ciudadanos no logre representación, y tiñendo de azul todo el mapa de la región, a excepción de únicamente cuatro municipios de 179.

Así, el PP ha pasado de 30 a los 65 escaños quedándose a las puertas de la mayoría absoluta (69) y consiguiendo sumar siete más que los tres partidos de izquierdas (PSOE, Más Madrid y Podemos). Esto le permite gobernar únicamente con la abstención de Vox.

No logra, pero se acerca, a las mayorías absolutas logradas por Alberto Ruiz Gallardón en 1995 y 1999, y por Esperanza Aguirre en octubre de 2003, tras la repetición electoral por el ‘tamayazo’, así como en 2007 y 2011.

Con estos resultados, Ayuso tiene garantizada la investidura como presidenta en segunda votación, cuando le basta con una mayoría simple, y prolongará el reinado del PP en la Puerta del Sol otros dos años, y ya serán 28. Dependerá de Vox para sacar adelante sus políticas.

Con una campaña personalista y alejada lo máximo posible de los dictados de ‘Génova’, Ayuso ha logrado brindarle una importante victoria al líder nacional del partido, Pablo Casado, en la ‘joya de la Corona’ que supone la Comunidad de Madrid.

Erigida como máximo azote del ‘sanchismo’, la presidenta regional se cobra así una pieza de gran calado para posibilitar el regreso del PP a La Moncloa.

En una campaña electoral muy polarizada, los madrileños han dado en estos comicios un ‘espaldarazo’ a la presidenta regional, quien ha hecho en dos años de la “libertad” su bandera y ha reivindicado su gestión de la pandemia en contraposición con la del Gobierno central, basada en conjugar “economía y salud” manteniendo abierta la actividad económica.

Así, han dado, además, la razón a la dirigente madrileña con la convocatoria adelantada de elecciones y han rechazado la actuación de Ciudadanos, su exsocio de Gobierno, que ha perdido sus 26 escaños y se ha quedado fuera de la Asamblea de Madrid. También ha conseguido contener el voto a Vox, que solo ha conseguido un diputado más que en los comicios de 2019.

Ayuso ha conseguido ganar en 175 de 179 municipios. Todos menos Fuentidueña del Tajo y El Atazar, donde se ha alzado el PSOE, Navarredonda y San Mamés, donde ha habido empate entre las dos formaciones, y Fresno de Torote, donde no se han registrado datos.

Así, el ‘cinturón del sur’, con municipios tradicionalmente feudos del socialismo, se han situado del lado de Ayuso, siguiendo la tendencia que se vio durante la campaña electoral con multitudinarios mítines. La presidenta centró parte de ella en visitar estas localidades, en apelar a un voto que trascendía “las siglas del PP” y en reivindicar que ella y su proyecto eran la alternativa “no al socialismo clásico” sino “al sanchismo”.

 

EL PSOE SE HUNDE Y MÁS MADRID DA EL SORPASSO

El bloque de la izquierda ha sufrido una dura derrota marcada por el hundimiento del PSOE de Ángel Gabilondo, que pasa de ganar los anteriores comicios a dejarse un importante número de asientos y ver como Más Madrid da el ‘sorpasso’ y le pasa por delante para liderar la oposición. Además, Podemos no ha logrado amortizar el ‘efecto Iglesias’ que supuso la irrupción en el panorama político madrileño del exvicepresidente del Gobierno y líder nacional de Podemos y solo logra subir tres asientos.

Con el 99,40% escrutado, la suma de los votos logrados por el PSOE de Ángel Gabilondo, con 24 asientos en la cámara regional, los obtenidos por la lista de Más Madrid encabezada por Mónica García, que da la sorpresa y gana en votos a los socialistas, y los conseguidos por el líder de la formación morada, que tendrá 10 diputados, no ha sido suficiente para acabar con la racha de 26 años del PP en la Puerta del Sol.

De esta forma, los pronósticos que aventuraban de manera mayoritaria las encuestas se han cumplido y las tres formaciones de izquierda se han quedado a once escaños de la mayoría, logrando 20 asientos menos que la suma del bloque de centro derecha. En total, 58 escaños frente a los 78 de PP y Vox.

El socialista Ángel Gabilondo ha cosechado en estos comicios, su tercera vez como candidato en la Comunidad, los peores resultados de la historia del PSOE en la región, logrando únicamente el 16,85% de los votos, y perdiendo el papel como referente de la oposición. Y lo hace después de lograr hace cuatro años la primera victoria del PSOE desde el ‘tamayazo’ de 2003, la fuga de Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez que impidió gobernar a Rafael Simancas y llevó por primera vez a Esperanza Aguirre a la Puerta del Sol.

Hasta ahora el peor resultado del PSOE se remontaba a 1995, cuando cosechó únicamente 32 escaños y el 37,07% de los votos, unos comicios que supusieron el fin de Joaquín Leguina al frente de la Comunidad tras tres legislaturas y la llegada del ‘popular’ Alberto Ruiz Gallardón, que logró la primera de sus mayorías absolutas.

Ha sido la en principio menos conocida cabeza de lista de Más Madrid, Mónica García, la que se ha convertido en la gran sorpresa de estas elecciones al lograr el ‘sorpasso’ al PSOE, con empate a 24 escaños pero con la formación municipalista y verde con mayor número de votos. En su debut como candidata, la anestesióloga ha convertido así a la formación en segunda fuerza y se erige como referente de la oposición.

La apuesta de Pablo Iglesias al abandonar el Gobierno de Pedro Sánchez para ser protagonista de la vida política madrileña ha cumplido el objetivo marcado, garantizar a Podemos el 5% necesario para tener representación en la Asamblea de Madrid, pero su efecto ha quedado diluido al no haber logrado movilizar el apoyo masivo del electorado de izquierdas. Tras sumar únicamente 3 escaños al resultado obtenido por Isa Serra en 2019, el líder de Podemos ha anunciado que deja la política.

El bloque progresista queda así muy debilitado, a pesar de la movilización en estas elecciones –con una participación por encima del 70%–, en las que tampoco ha sido capaz de atraer el voto de los desencantados de Ciudadanos, que se queda fuera de la cámara madrileña al no lograr el 5% necesario.

En concreto, el bloque progresista ha concentrado el 41,03% de los votos –con el 99,4% escrutado–, más de seis puntos menos que hace dos años, cuando sumaron 1.541.121 votos, y lejos del 58,97% del apoyo recibido por el bloque de la derecha.

Los tres partidos del bloque de la izquierda recaban también menos porcentaje de votos si se tiene en cuenta las últimas generales, que permitieron la llegada a La Moncloa del PSOE de Pedro Sánchez, con el apoyo de Unidas Podemos. Así, entonces sumaron 1.622.419 votos (el 45,91%), frente a los 1.864.026 sufragios que sumó el bloque de la derecha, con el 52,73% de los apoyos y 241.607 papeletas más en su haber.

Dejando de lado la diferencia respecto a las formaciones del centro derecha que ya vaticinaban las encuestas, el punto de mira en estos comicios estaba puesto en la pugna entre las tres fuerzas del bloque para erigirse en referente mayoritario de la izquierda tras no salir adelante la posibilidad de una lista conjunta.

En esta batalla, el ganador ha sido Más Madrid, que sube cuatro escaños respecto a 2019, cuando se consolidó como tercera fuerza en su debut en los comicios madrileños con 20 escaños y 475.672 votos. Refuerza así su apuesta por concurrir en solitario y rechazar la oferta que lanzó el líder de Podemos para una candidatura de unidad entre las fuerzas progresistas.

Por contra, el PSOE de Ángel Gabilondo, ganador de los comicios de 2019 aunque no pudo gobernar, se ha dejado 13 escaños y más de 10 puntos con respecto a los últimos comicios, en los que alcanzó 884.218 sufragios y el 27,31% de los votos. Los peores resultados de la historia del PSOE en la región y a pesar de que varios ministros del Gobierno se han volcado en la campaña electoral, con Reyes Maroto, titular de Industria, como baza para ser la responsable económica de su gobierno.

 

PODEMOS, EL FAROLILLO ROJO DE LA ASAMBLEA

Podemos ha logrado superar los resultados obtenidos por la lista encabezada por Isa Serra en 2019, unas elecciones marcadas por la escisión entre ‘pablistas’ y ‘errejonistas’ en las que logró 181.231 votos (el 5,60%), pero únicamente ha rentabilizado la irrupción de Pablo Iglesias en un incremento de tres asientos.

Un resultado que quedan lejos de su ‘hito’ electoral de 2015, con 591.697 votos (el 18,64%), todavía arrastrado por el impulso del 15-M y la sorpresa de su irrupción en el Parlamento Europeo cuatro meses después de su nacimiento con cinco asientos, y del obtenido en las últimas generales, con Pablo Iglesias como candidato, en las que la lista logró 463.629 votos (13,12%).

Podemos, que sumó a esta formación a Izquierda Unida, tampoco ha logrado ‘arrastrar’ el voto tradicional de esta formación de izquierdas, que desde su debut en 1991 con Isabel Villalongo en la arena política madrileña hasta su última participación con Gregorio Gordo en 2011 se ha movido entre el 7,78% de los apoyos de mayo de 2003 (235.428 votos) y su máximo histórico de 1995, con el 16,03% (464.167 votos).

Tras los resultados de Podemos, que se queda con diez asientos y el 7,21% de los votos, el líder nacional de la formación ha anunciado que deja la política.

 

UNA SEQUÍA QUE SE PROLONGARÁ HASTA AL MENOS 2023

A pesar del viento a favor de contar con un gobierno central de signo progresista como el encabezado por Pedro Sánchez, en coalición con Podemos, la izquierda madrileña no ha logrado romper la racha de sequía al frente de la Puerta del Sol.

Joaquín Leguina, con tres legislaturas al frente del Gobierno regional (1983-1995, las primeras de la etapa democrática), continuará siendo así al menos hasta el 2023 el único presidente regional de la izquierda que ha tenido la Comunidad, apoyado en la CDS de Adolfo Suárez en una de ellas, y en Izquierda Unida en otra.

Frente a ello, siete presidentes autonómicos del PP entre 1995 y 2019, con cinco mayorías absolutas, dos por parte de Alberto Ruiz Gallardón (en 1995 y 1999) y tres de Esperanza Aguirre (en octubre de 2003, tras repetir elecciones por el ‘tamayazo’, y en 2007 y 2011).

El tope de apoyo máximo logrado por la izquierda en la región seguirá siendo el obtenido en 2019 por la suma de las tres formaciones, con el 47,6% de los votos y 1.541.121, el mismo porcentaje de apoyos logrado por PSOE e IU con el ‘tamayazo’, aunque en esta ocasión el número total de sufragios fue de 1.460.818 votos, 80.303 menos.