Cuenca presenta su Semana Santa en el Museo Thyssen

La Semana Santa de Cuenca, declarada de Interés Turístico Internacional, presenta sus novedades para este 2017 junto a las publicaciones oficiales de la Junta de Cofradías para este año durante un acto, este viernes, en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

El mismo contará con la asistencia del ministro de Justicia, Rafael Catalá; el vicepresidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, así como del presidente de la Junta de Cofradías de Cuenca, Jorge Sánchez Albendea, ha informado la Junta de Cofradías en un comunicado.

También han confirmado su asistencia el alcalde de Cuenca, Ángel Mariscal y el concejal responsable de Fiestas Mayores, Pedro J. García Hidalgo; el presidente de la Diputación Provincial, Benjamín Prieto; el delegado de la Junta de Comunidades en Cuenca, Ángel Tomás Godoy; Abraham Sarrión, patrono de la Fundación del Museo de Semana Santa de Cuenca; el secretario general de CEOE-Cepyme Cuenca, Ángel Mayordomo; el teniente Coronel Carlos Delgado de Velasco, en representación de la Subdelegación Provincial de Defensa; y el vicario general de la Diócesis de Cuenca, Antonio Fernández.

Conducirá el acto el cronista oficial de la ciudad de Cuenca y director de la UNED en Cuenca, Miguel Romero y durante el mismo se proyectará el anuncio oficial para la Semana Santa de Cuenca en 2017 ‘Cuenca: Una Pasión’. También se proyectarán varias piezas promocionales relacionadas con Cuenca, su patrimonio y riqueza, así como sobre el acontecimiento más importante del año en la ciudad.

La Semana Santa de Cuenca, declarada de Interés Turístico Internacional en 1980, se caracteriza por la sobriedad, el silencio y la devoción más profunda. Formada por nueve procesiones, de Domingo de Ramos a Domingo de Resurrección implica a más de 25.000 hermanos, siendo el evento anual más importante y multitudinario de la ciudad.

En 2018, además, la Semana Santa de Cuenca contará con una nueva procesión, la del Sábado Santo, que viene a cubrir cronológicamente el hueco que había en éste día previo al Domingo de Resurrección.