El Auditorio Nacional acoge ‘Las Cuatro Estaciones’ de Vivaldi

Ejemplo de música descriptiva o programática

Las cuatro partituras que la integran (‘La primavera’, ‘El verano’, ‘El otoño’ y ‘El invierno’) forman parte de un conjunto de doce conciertos para violín y orquesta estrenados en Ámsterdam en 1725.

Según explica el Auditorio, con esta obra Vivaldi quiso plasmar en la música los sentimientos que despertaban en él las estaciones del año a través de los violines, la orquesta de cuerdas y el bajo continuo consiguen imitar al canto de pájaros, los disparos de escopeta, los ladridos de los perros y el rumor del agua de los arroyos.

“Se trata de un ejemplo de música descriptiva o programática, muy de moda en el periodo barroco, aunque Vivaldi la superó, incorporando innovaciones musicales y dotándola de una gran frescura y fuerza expresiva”, apunta la sala en el comunicado.