El Museo del Prado expone ‘El otro Tesoro. Los estuches del delfín’

Una colección “única, excepcional e inusitada”

El Museo del Prado ha presentado la exposición ‘El otro Tesoro. Los estudios del delfín’, una colección “única, excepcional e inusitada” de obras suntuarias, según ha comentado este lunes en rueda de prensa en Madrid la comisaria de la muestra, Leticia Azcue, “al ser piezas que habitualmente no se exhiben en el museo”.

La colección cuenta con 101 estuches que, junto con los 23 expuestos de forma permanente en la sala del Tesoro, se podrán visitar, por primera vez, ante el público este lunes 9 de marzo y hasta el 13 de septiembre. Al tratarse de una exposición “diferente”, tanto la comisaria como el director adjunto del Prado, Andrés Úbeda, han animado al público a visitar la muestra que, “difícilmente”, se verá en el futuro.

“Son muy escasas las instituciones que conservan estuches para piezas del coleccionismo regio, por lo que el conjunto del Museo del Prado es uno de los más destacados del mundo en su género”, ha recalcado Leticia Azcue.

Asimismo, la comisaria ha insistido en el cuidado que se ha tenido con estos estuches que se han conservado de forma natural “sin retocarlos ni maquillarlos”, y están decorados en su mayoría con motivos dorados, principalmente lises y delfines, e incorporan los collares de las órdenes francesas de San Miguel y del Espíritu Santo, junto a otros motivos ornamentales similares a los usados en encuadernaciones.

En estos estuches se guardaban piezas del Tesoro del Delfín, obras suntuarias de los siglos XVI y XVII, con el fin de preservar a estas piezas, y que también se podrán ver en la muestra, que cuenta con dos vitrinas complementarias con varios estuches abiertos, junto a la pieza que protegen, y otra con una serie de estuches colocados boca abajo para descubrir la decoración que aparece en la base con motivos que podrían identificar posibles autores, talleres o coleccionistas, algo que ha calificado Leticia Azcue como “lo que nunca es visible”.

Además, entre las curiosidades que recogen los estuches, Úbeda ha recalcado que se han conservado “de forma magistral” a pesar de los acontecimientos históricos a los que han tenido que hacer frente. “Se han conservado con una belleza y un cuidado magistral aunque han tenido que afrontar invasiones napoleónicas, un robo a comienzos del siglo XX y la Guerra Civil Española. Su presencia es un pequeño milagro”, ha asegurado.

En esta línea, Úbeda ha explicado que la exposición responde una historia de “insatisfacción”, que surgió cuando diseñaron El Tesoro del Delfín y comprendieron que no podían mostrar todos los estuches. “Desde ahí, surgió la necesidad de mostrarlos en una exposición específica con el objetivo de ponerlos en valor”, ha puntualizado.

Para las personas que quieran conocer más detalles sobre estos estuches, en la página web de El Museo del Prado se podrá visionar, mediante vídeos e imágenes todos los detalles de los estuches, tanto abierto como cerrados, así como su peso e historia. “Animamos a investigar a la gente con esta exposición. La idea es que descubran una colección de muchísima belleza y trasladar el mensaje de que supone una gran oportunidad para exhibir piezas que merecen la pena”, ha subrayado Azcue.

 

LUIS DE FRANCIA, EL GRAN DELFÍN

 

De esta manera, se profundiza sobre la historia de Luis de Francia, conocido como el Gran Delfín de Francia, que recibió como herencia de su padre Luis XIV un lote enviado desde París que se componía de 169 obras y sus correspondientes estuches. “Son obras acopiadas en Versalles, en la corte francesa, que proceden de colecciones y obras distintas pero con una característica en común: una extraordinaria calidad”, ha dicho Úbeda.

La colección llegó a Madrid en 1715 y fue posteriormente trasladado al palacio de La Granja de San Ildefonso, donde permaneció almacenado durante décadas en la Casa de las Alhajas. En 1776, Carlos III decidió trasladar el Tesoro al recién inaugurado Real Gabinete de Historia Natural, por sus valores mineralógicos. Fue saqueado y enviado a París por las tropas francesas en 1813 pero sin la protección de los estuches. En 1815, fue devuelto al Real Gabinete aunque con importantes deterioros y el extravío de varias piezas que nunca han sido localizadas.

 

MONTAJE Y MEDIOS COMPLEMENTARIOS

El montaje, según detalla el museo, ha contado con la participación y colaboración de Letizia Arbeteta, conservadora de museos, cuyo objetivo es transmitir con una visión impactante, la variedad de este conjunto de estuches y su colorido interno y externo.

De hecho, los valores estéticos son primordiales, con la intención de atraer la atención de los visitantes. La exposición se complementa con una experiencia digital, que permite disfrutar cada pieza en todo su esplendor, contemplarla y ampliarla a la máxima resolución. Como actividad complementaria, del 16 al 18 de marzo, tendrán lugar las jornadas internacionales ‘En torno al Tesoro del Delfín. Coleccionismo regio europeo’, dirigidas por Letizia Arbeteta Mira y Leticia Azcue.