El nenúfar gigante ‘Victoria’ repite floración en el Botánico

El nenúfar gigante ‘Victoria’ (Híbrido Longwood) se encuentra en pleno florecimiento por segundo año consecutivo, tras cuatro años de intentos de floración, según ha dado a conocer el Real Jardín Botánico (RJB).

El RJB ha anunciado que la floración tuvo lugar el domingo y que durará solo dos días. A su vez, informa que durante la primera noche la flor es blanca y tiene el estigma maduro para recibir el polen de otra flor, por lo que se dice que la flor “nace femenina”.

En la segunda noche, la flor se transformará en rosa y con las anteras maduras que producen polen, por lo que será “masculina”. La flor se cerrará sobre las tres de la tarde y, en ese momento, si ha sido fecundada, se hundirá para producir su fruto.

“Este año se ha mostrado menos perezosa a la hora de florecer. El año pasado nos mantuvo con la intriga de si florecía o no hasta mediado el mes de septiembre y, en cambio, este año se ha adelantado unos días a la previsión que había calculado para florecer”, ha asegurado el especialista en nenúfares, Tomás Escribano.

Además del tamaño de sus hojas flotantes con espinas, el género ‘Victoria’ tiene otras peculiaridades como la termogénesis. Cuando las flores se abren, se produce dentro de ellas un aumento de temperatura de 10 grados respecto a la temperatura ambiental, lo que hace que su aroma a piña madura se extienda, atrayendo en su hábitat natural a un escarabajo tropical de la especie ‘Cyclocephala castanea’.

Para alimentarse del néctar, el escarabajo entra en las flores al abrirse durante la primera noche. En esa noche, la planta puede ser polinizada y cuando sale el sol las flores comienzan a cerrarse atrapando dentro a los escarabajos que, tratando de salir, se cubrirán de polen cuando a la noche siguiente la flor se abra. Finalmente, los escarabajos llevarán a otras flores el polen para realizar una polinización cruzada.

La planta de Victoria cultivada en el RJB es fruto del cruce de las dos especies existentes, concretamente Victoria cruziana con polen de Victoria amazonica. Es un nenúfar tropical gigante de enormes hojas verdes y bordes rojizos elevados llenas de espinas con grandes flores blancas nocturnas muy perfumadas.

En cuanto a la coloración, las hojas del híbrido Longwood han heredado de V. cruziana su brillante coloración verde en el haz (superficie) y de V. amazonica el color rojizo del envés que se aprecia en el exterior de los bordes.

El envés de la hoja es otro de los atractivos de esta planta: presenta una fuerte red de nervios radiales armados de espinas, que la convierte en un bocado peligroso para posibles depredadores, además de proporcionarle una gran flotabilidad a la hoja para soportar cargas de más de 70 kilos.

 

NUEVAS FLORACIONES

Este año se podría asistir, durante las próximas semanas, hasta tres floraciones de Victoria en el Real Jardín Botánico, según detalla la vicedirectora de Jardinería y Arbolado del RJB-CSIC, María P. Martín: “Aquellos que hoy no puedan apreciar la floración de Victoria pueden visitar en los próximos día o semanas el resto de la colección de nenúfares tropicales que nos ha donado Tomás Escribano, porque también son atractivos e interesantes. En total, 23 ejemplares de varios países que se ubican en el estanque oval de la Terraza de los Bonsáis”.

La colección, que el RJB recomienda sea visitada entre las 11:00 y las 17:00 horas para ver abiertas el mayor número de flores, permanecerá dando flores todo el verano hasta finales de octubre, cuando ya entran en reposo perdiendo sus hojas, como el resto de nenúfares rústicos. A principios de noviembre retirarán los tubérculos tropicales, para recolectar y protegerlos durante los meses de invierno.