El Prado dedica el verano a los retratos de Lorenzo Lotto

Por José Belló Aliaga

El Museo del Prado presenta la primera gran exposición monográfica dedicada a los retratos de Lorenzo Lotto. Coorganizada con la National Gallery de Londres, la muestra cuenta con el patrocinio exclusivo de la Fundación BBVA y será la gran protagonista de la programación del Prado este verano. Del 19 de junio al 30 de septiembre de 2018.

En la rueda de prensa de presentación de la exposición intervinieron Miguel Falomir, director del Museo del Prado y comisario de la exposición; Enrico Dal Pozzolo, de la Universidad de Verona y co-comisario de la exposición y Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA.

LORENZO LOTTO

Lorenzo Lotto (Venecia, 1480 Loreto, 1556/57) fue uno de los grandes retratistas del Renacimiento por la variedad de tipologías que empleó; por la profundidad psicológica que imprimió a los modelos, y por su inteligente uso de los objetos para definir el estatus, las aficiones y las aspiraciones de los efigiados.

Lotto conoció tanto el éxito como el fracaso, cayó prácticamente en el olvido tras su muerte y fue a finales del siglo XIX cuando Bernard Berenson (1865-1959) lo rescató como el primer pintor italiano preocupado por representar los estados de ánimo y, consecuentemente, como el primer retratista moderno. Esta interpretación, aún vigente, encontró terreno abonado en una sociedad cada vez más interesada por los aspectos profundos del individuo, y no parece casual que Berenson fuera coetáneo de Sigmund Freud (1856-1939) y los inicios del psicoanálisis.

LA EXPOSICIÓN

Esta exposición, la primera dedicada a los retratos de Lotto, incluye obras procedentes de los lugares donde trabajó este pintor nómada: su Venecia natal, Treviso, Bérgamo, Roma y Las Marcas, realizadas durante cincuenta años. Las primeras traen ecos de Antonello da Messina tamizados por Alvise Viviarini, su maestro, y Giovanni Bellini, a los que se agregaron elementos nórdicos (principalmente Durero), de Giorgione, Rafael, Leonardo y, en la década de 1540, de Tiziano. Lotto reelaboró estos aportes hasta dotarse de un lenguaje propio en el que miradas, ademanes y objetos se aúnan para trascender la descripción física y el estatus de los retratados y revelar sus sentimientos más profundos. Son retratos con un formidable potencial narrativo que invitan a imaginar las vidas de los efigiados y dan fe de una Italia en profunda transformación.

Además, de profundizar en aspectos conocidos de la retratística del maestro italiano, como su variedad tipológica, su profundidad psicológica o su complejidad simbólica, la muestra ‘Lorenzo Lotto. Retratos’ explora otros más novedosos, como el trasvase de soluciones expresivas entre retrato y pintura religiosa, la importancia de los objetos incluidos en los retratos como testigo de la cultura material de la época, o el proceso creativo que subyace tras su realización.