El PSC iguala a ERC pero el separatismo se hace más fuerte en Cataluña

PSC y ERC se disputarán el liderazgo en el Parlament igualados con 33 diputados cada uno y el 23% de votos para los socialistas y el 21% para los republicanos. Pero, Junts, ERC, la CUP y el PDeCAT, las fuerzas independentistas catalanas, han conseguido aumentar distancia con las estrictamente constitucionalistas al sumar más del 50% de los votos, casi once puntos más que los cosechados por el PSOE, el PP, Vox y Ciudadanos, que han aglutinado el 40% de las papeletas.

Con el 99% de los votos escrutados, el resultado de los comicios del domingo han consolidado los dos bloques políticos que dividen a la sociedad catalana en la última década. Por un lado, los independentistas suman 74 diputados y un 50,85% de electorado y, por otro, los constitucionalistas suman 53 escaños (40,04%), por lo que la diferencia entre ambos bloque es de 21 diputados.

En la trinchera independentista, ERC ha ganado por primera vez la batalla a Junts, pero por la mínima porque sólo tienen un diputado de más (33 el primero y 32 el segundo) y apenas les separan 35.000 votos, y el PSOE, que ha ganado las elecciones con 33 escaños ha tomado el relevo de Ciudadanos al frente del bloque constitucionalista. Con estos resultados, ERC ha pasado de la tercera a la segunda plaza, aunque en los últimos años lideraba todas las encuestas y no fue hasta la irrupción de Salvador Illa cuando cayeron.

El partido de Inés Arrimadas ha pasado de ganar las elecciones hace cuatro años con 36 diputados y un 25,35% de los votos a quedarse como séptima fuerza del Parlament con tan sólo seis diputados y un 5,55% de las papeletas. En las elecciones de 2017, el independentismo, que acabó gobernando Cataluña, sumó 70 diputados y tuvo un respaldo del 47,5%, mientras que el constitucionalismo cosechó 57 escaños y un 43,45% de las papeletas.

 

EL PSC VUELVE A GANAR 22 AÑOS DESPUÉS

El PSC ha conseguido volver a ganar las elecciones 22 años después en cuanto al número de votos aunque ha empatado en escaños con ERC.

Los socialistas suman esos 33 diputados y el 22,99% de apoyos (643.209), los republicanos también 33 escaños y el 21,33% del voto (596.812). El secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha celebrado la victoria gracias al “voto mayoritario por el reencuentro y la convivencia”, frente una derecha, tanto la independentista como el resto, que ha sido, a su juicio, la “gran perdedora”.

“Los socialistas no defraudaremos la confianza que han depositado en nosotros. Aceptamos pues el papel que los electores nos han adjudicado y desde ahí y en la medida de todas nuestras fuerzas, trataremos de devolver a Cataluña al lugar que le corresponde, a la vanguardia del crecimiento económico y la justicia social”, ha asegurado.

Junts ha quedado tercera fuerza con los citados 32 diputados (20,10% y 562.438 votos). La candidata de Junts a las elecciones catalanas, Laura Borràs, es la representante del proyecto del fugado expresidente Carles Puigdemont y tratará de arrastrar al resto de formaciones independentistas a ser “fieles al mandato del 1-O” y formar gobierno, y presentando al resto como los que quieren posponer el proyecto independentista.

La cuarta plaza ha sido para Vox, con 11 escaños (7,67% y 214.735), que entra por primera vez en el Parlament. El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha hablado de gesta histórica y ha erigido a su formación como la “primera fuerza nacional en Cataluña”, pero ha advertido de que no caerá en la euforia absurda.

Luego, quedó la CUP, con 9 escaños (6,69% y 187.229), pero suficientes para presionar al independentismo a formar gobierno con Junts. Mientras, los comuns lograron 8 diputados (6,86% y 192.084), y esta formación no ha logrado mejorar sus resultados, objetivo al que aspiraban, y ha visto como la irrupción de Vox le ha superado. En Comú Podem no ha llegado a las expectativas que le otorgaba el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que le llegó a otorgar una horquilla ascendente de hasta 9-12 escaños (con una estimación del 9,7% de los votos), pero igualmente quiere gobernar en tripartito, aunque con PSC y ERC.

Cs ha sido el gran derrotado con 6 escaños (5,56% y 155.687). La presidenta de Cs, Inés Arrimadas, ha felicitado a Salvador Illa (PSC) como ganador de las elecciones y ha reivindicado que Cs seguirá siendo “la voz y el refugio constitucionalista” en Cataluña, a pesar de que los resultados de este 14F, en los que han pasado de primera posición en 2017 a séptima fuerza parlamentaria. Y, finalmente, el PP se queda con 3 escaños (3,84% y 107.247) y, con ello, no ha conseguido sus dos objetivos de campaña: no ha aumentado su representación parlamentaria –ha pasado de 4 diputados a 3– y no podrá disponer de grupo propio.

 

ALTÍSIMA ABSTENCIÓN

La participación en las elecciones catalanas se ha desplomado con el 53,42% de los 5.624.044 catalanes llamados a las urnas, un resultado que se sitúa 25,67 puntos por debajo respecto a los comicios del 21 de diciembre de 2017, cuando fue del 79,09%.

Lo ha explicado el conseller de Acción Exterior, Relaciones Institucionales y Transparencia de la Generalitat, Bernat Solé, en rueda de prensa desde el Centro de datos del Parlament de Cataluña.

Los factores que pueden haber determinado ese descenso son la situación de emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid y el hartazgo ciudadano tras años en los que la participación había crecido mucho durante el proceso independentista, además del mal tiempo que ha acompañado la jornada electoral, aunque se antoja imposible determinar cuál es el factor que más ha influido en la decisión de esa parte de la ciudadanía que ha decidido no acudir a las urnas.

Históricamente en Cataluña se había producido el fenómeno de la abstención diferencial: en las elecciones catalanas tradicionalmente había menos participación que en las generales, ya que parte de la población concebía los comicios al Parlament como de segundo orden frente a las generales, que se consideraban como las importantes.

Este efecto tenía un impacto especialmente en los resultados del PSC, que se distanciaban de los que conseguían en las generales, facilitando la hegemonía de CiU durante varias décadas, ya que su electorado estaba más movilizado en estos comicios.

Sin embargo, con el proceso independentista este fenómeno empezó a modificase y en la última década las elecciones catalanas han ganado protagonismo y la participación no ha dejado de aumentar hasta lograr el máximo histórico en 2017 con el 79,04%.