El Teatro de la Zarzuela cierra la temporada con ‘Danza’

Del 25 de junio al 7 de julio

El Teatro de la Zarzuela cierra su temporada 2018-2019 con ‘Zarzuela en danza’, un espectáculo de teatro musical cuyos protagonistas son 14 bailarines y 3 cantantes, que busca “reivindicar y brindar un homenaje al trabajo de los bailarines y de la danza contemporánea”, como ha señalado en rueda de prensa el director del teatro, Daniel Bianco.

El espectáculo, que se llevará a cabo del 25 de junio al 7 de julio, cuenta con una “dramaturgia contemporánea” de Álvaro Tato y coreografías de Nuria Castejón.

En este sentido, Bianco ha señalado que el teatro busca “darle un soporte a la danza española” a través de un espectáculo diferente. “Hoy en día no existe una protección para los bailarines, no se toma en cuenta que la vida de un bailarín es breve, no están cubiertos, ni respaldados y debería existir una cobertura para esa persona que se ha dedicado toda a su vida a la danza y que a sus 35 años tiene que dedicarse a dar clases”, ha subrayado.

Así, Bianco ha lamentado que “la sociedad no entiende la vida del actor ni que su actividad tiene fecha de caducidad”. “No puede ser que una persona dedique su vida a la danza y que al principio todo sea gloria, pero luego venga la angustia porque no tienen un respaldo”, ha dicho.

“La danza está presente en nuestra música, en la ópera y en la zarzuela, por eso queríamos hacer este homenaje y qué mejor espacio que el Teatro de la Zarzuela”, ha agregado en relación al tema.

La directora de escena y coreógrafa, Nuria Castejón, ha coincidido en que “hacen falta más espacios para la danza española”. “Este teatro se ha convertido en un reducto de la danza española, porque la verdad es que hay espacios para el flamenco, el ballet y otros géneros, para la danza española no hay”, ha añadido.

Al respecto, ambos han indicado que el montaje recorre algunas de las “más atractivas” escenas de la historia de la zarzuela, mediante una “emoción mágica” de un texto escrito por dramaturgo Álvaro Tato. El compendio incluye canciones de Bretón, Chapí, Chueca, Vives, Giménez, Serrano, Calleja y Barrera, Soutullo y Vert, Lleó, Fernández Caballero o Roig, además de algunos guiños a nuevas canciones populares. Entre estas están el intermedio de ‘La leyenda del beso’, el fandango de ‘Doña Francisquita’ o la jota de ‘Gigantes y cabezudos’.

En relación a este asunto, Castejón ha destacado el trabajo de los bailarines y de los cantantes que comparten la escena, y que han tenido que aprender otras disciplinas para lograr una combinación de danza, teatro y música. “Ellos se dejan la piel en el escenario, tienen muchos cambios de disciplinas y de ropa, y todo en una hora y media que se te pasa volando”, ha señalado.

“Han tenido que hacer de todo y demostrar que lo pueden hacer para lograr este sueño donde todo cabe”, ha dicho la coreógrafa, quien desarrolló el proyecto a partir de una “ilusión personal”. “Hago mis pequeños homenajes a los que han sido mis maestros durante años, la zarzuela es la banda sonora de mi vida”, ha dicho.

Por su parte, Tato ha respaldado la idea de que “hay que reivindicar la zarzuela”. “Este espetáculo lo hemos hecho con una mirada que impulsa y provoca repensar, la zarzuela es pasado pero es también un puente al futuro porque estamos reescribiéndola”, ha apostillado el dramaturgo que ha buscado dar protagonismo al equipo de bailarines en su texto.

UNA HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE AMOR

‘Zarzuela en danza’ es una historia de amor que se va convirtiendo en un cuento oscuro a partir de un sueño recurrente que tiene el bailarín protagonista, que hace que este pase del pasado al presente y viceversa, para encontrar a la bailarina de sus delirios.

En esta línea, Tato ha explicado que “la historia está contada como si lo hiciera un amigo”. “Es un sueño en el que vemos a una vecina nueva con un nombre particular, una carreta de gitanos que acaban de prisión, un taxista de la Gran Vía actual y un conductor de una alfombra voladora, es decir, nos pasea a donde haga falta, hasta que caemos en una playa caribeña”, ha indicado.

Para Tato, se trata de una “dramaturgia contemporánea, pero no moderna”, cuyo montaje está planteado como una fiesta en la que se celebra la zarzuela y la danza a partes iguales.

Así, comparten escena los bailarines Cristina Arias, Ana Arroyo, Xavier Benaque, Juan Berlanga, Celeste Cerezo, María Ángeles Fernández, Alberto Ferrero, Francisco Guerrero, María López, Helena Martín, Daniel Morillo, Silvia Piñar, Luis Romero, Cristhian Sandoval, junto con la mezzosoprano Ana Cristina Marco (‘El barberillo de Lavapiés’), el tenor Néstor Losán (‘Juan José’) y el barítono Germán Olvera (‘Marina’).

El equipo técnico lo completan el director musical, Arturo Díez Boscovich; la diseñadora del espacio escénico, Carmen Castañón; la vestuarista, Gabriela Salaverri; y el iluminador, Eduardo Bravo.