El Teatro Real inicia la temporada con Fausto

Alex Ollé, uno de los directores artísticos de La Fura dels Baus inaugura el próximo 19 de septiembre, la XXII temporada del Teatro Real con la ópera ‘Faust’, de Charles Gounod (1818-1893), en una coproducción del coliseo madrileño con la Nationale Opera & Ballet de Amsterdam.

El montaje, inspirado en el texto original de Goethe, convierte al protagonista en una “especie de Steve Jobs” que trabaja para “intentar dar vida a una gran máquina”.

Para Ollé, que no ha estado presente en la rueda de prensa por encontrarse en un ensayo, se trata de una propuesta “muy divertida”, con partes fuertes y partes en las que te ríes “por lo grotesco”. “Fausto somos todos y todas”, ha dicho en un vídeomensaje.

Según ha explicado la colaboradora de dirección de escena Valentina Carrasco, “el drama de Fausto está muy claro” y se trata de un hombre que a pesar de su sabiduría llega a la adultez sin “haber vivido”. Por ello, en este montaje, han querido sintetizar esta idea en la citada máquina para intentar llenarla de vida creando una propuesta “muy divertida” y con algunas que rozan “lo grotesco”.

“Esta eminencia científica trabaja en un laboratorio y de ese sitio va a salir una especie de fantasmagoría del resto del espectáculo, y de ahí van a surgir unos personajes muy exagerados y arquetipados : unos estudiantes hooligans, unas mujeres muy barbies o unas señoras matronas muy operadas”, ha explicado.

En este sentido, ha precisado que algunas momentos del texto derivan directamente de la pieza original de Goethe en las que se ve que “Fausto es un cobarde” que en el fondo necesita un “alter ego que le quite de dentro y le haga vivir”, un hilo conductor que se mantiene durante toda la obra y con el que han intentado recuperar “la esencia de Goethe” y se aleja de la lectura “más superficial de la partitura”.

Así, Carrasco ha indicado que otro de los temas en los que ahonda es el del “mal” como motor para la acción. “El bien es una especie de contemplación inmóvil, y en este sentido, el mal simboliza el verbo creación y acción. Es algo que Goethe explica muy bien, pero que está en la naturaleza propia del mal”, ha expresado.

En cuanto a la escenografía, ha destacado la capacidad de metamorfosis con la que va a contar el escenario, con elementos que van a estar en continuo movimiento creando espacios “muy diferentes”, una propuesta que ha definido como “muy inesperada”. Asimismo, ha subrayado que el protagonista contará con siete cambios de vestuario completos durante toda la pieza.

La dirección musical será del maestro israelí Dan Ettinger, al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, y el reparto contará con los tenores Piotr Beczala e Ismael Jordi, en el rol titular; y las sopranos Marina Rebeka e Irina Lungu en el papel de Margerite.

Por su parte, el director artístico del Teatro, Joan Mataboshc, ha relatado que ‘Faust’ “empezó muy mal y sin ningún éxito”, pero acabó convirtiéndose en uno de “los títulos más emblemáticos del repertorio”. Así, ha narrado que aunque se trataba de una ópera francesa, fue Alemania quien “la consagró como título” convirtiéndola en una obra “de enorme popularidad” e “imparable”.

Así, ha señalado que estrenada en el Teatro Real en 1985, seis años despues de su “fría premiere” en París, ‘Faust’ sedujo al público de Madrid, siendo una de las obras más representadas hasta el cierre del teatro en 1925.

Por su parte, Ettinger, ha matizado que la obra de Gounod es diferente al resto del repertorio francés y tiene ciertas características alemanas como un gran coro y varios bailes importantes así como una composición “a veces wagneriana”.