El Teatro Real presenta ‘Falstaff’

El adiós de Verdi

El Teatro Real de Madrid estrena una nueva producción de la ópera bufa ‘Falstaff’, la última obra operística que realizó el compositor italiano Giuseppe Verdi y que llega al coliseo madrileño después de 17 años de ausencia.

El director artístico del coliseo madrileño, Joan Matabosch, ha destacado durante la presentación ante la prensa que se trata de una “obra maestra absoluta e incontestable” que no ha hecho “más que crecer” desde que se estrenó en la Scala de Milan en 1893, cuando el compositor tenía 80 años.

‘Falstaff’ podrá verse en 11 funciones, entre el 23 de abril y el 8 de mayo, con dirección de escena de Laurent Pelly, que ya visitó el Teatro Real con las comedias ‘La hija del regimiento’ (2014), ‘Hansel y Gretel’ (2015) y ‘El gallo de oro (2017)’, mientras que Daniele Rustioni se encargará de la dirección musical en lo que supondrá su debut en el Teatro Real.

Se trata de una comedia lírica que regresa a Madrid como una coproducción entre el Teatro Real, el Teatre Royal de La Monnaie de Bruselas, la Opéra National de Bordeaux, Tokyo Nikikai Opera Foundation y Noescenografia.

Matabosch ha destacado que detrás de ‘Falstaff’ está William Shakespeare. El libreto de Arrigo Boito está inspirado en pasajes de ‘Las alegres comadres de Windsor’, ‘Enrique IV’ y ‘Enrique V’. En este sentido, Laurent Pelly ha destacado que la colaboración entre Verdi y Boito consiguió una “expresión cien por cien shakesperiana” que retrata “la vida misma” con “las miserias y las alegrías”.

Para ‘Falstaff’, el director de escena, que se ha declarado “enamorado” de esta ópera, ha trasladado al presente la acción, aunque recurre a ambientes oníricos. Según ha explicado, su propuesta se sitúa “entre el sueño y la realidad” porque, tal y como ha señalado, no le gusta el realismo. En escena, presenta a unos burgueses que se entretienen “martirizando” a un ser marginal cuya “idea loca” de seducir explota en una “pesadilla”.

Preguntado por la relación de su concepción de la puesta en escena con el movimiento “metoo”, Pelly ha señalado que no le interesa este punto de vista porque huye de un “concepto reductor”. “No me gusta que se intente acercar a algo concreto de la realidad”, ha dicho.

Por su parte, Rustioni ha destacado que esta ópera tiene una estructura “rica, brillante, compleja y difícil de interpretar”, tanto por el personaje principal como por los dos secundarios, y es “muy laboriosa” también para la orquesta.

Además, ha destacado que esta obra funciona “como un reloj”, por la importancia del “elemento rítmico”, y contiene momentos de “gran lirismo”, “íntimos” y de “introspección”, que también se acercan al “belcantismo”. “Es una joya, una ópera de una gran belleza, que puede considerarse una ópera universal”, ha destacado.

 

DIEZ PROTAGONISTAS ESPAÑOLES

Al frente de esta producción estará un doble reparto, con 10 protagonistas españoles, encabezado por dos reconocidos

barítonos en los papeles titulares -Roberto de Candia y Misha Kiria-, secundados por Daniela Barcellona y Teresa Iervolino (Mistress Quickly), Maite Beaumont y Gemma Coma-Alabert (Mrs. Meg Page), Rebecca Evans y Raquel Lojendio (Mrs. Alice Ford), Ruth Iniesta y Rocío Pérez (Nannetta), Joel Prieto y Albert Casals (Fenton), Simone Piazzola y Àngel Òdena (Ford), Christophe Mortagne (Dr. Caius), Mikeldi Atxalandabaso (Bardolfo) y Valeriano Lanchas (Pistola).

En este sentido, Joan Matabosch ha defendido que la representación española forma parte de esta producción únicamente por sus propios méritos. “Los locales tienen un talento que se adecua a la exigencia de sus papeles”, ha dicho.

Roberto de Candia ha señalado que el personaje de Falstaff es “complicado como la propia vida”. Tal y como ha indicado, durante los ensayos decidieron que el realismo no fuera el “punto de partida”, aunque existía la necesidad de reflejar la verdad “con todos los colores de la vida”.