El Teatro Real abre la temporada de danza con ‘Un requiem alemán’  

LA OBRA DE BRAHMS PARA AFRONTAR LA PÉRDIDA

El Ballet del Rin inaugurará la temporada de danza en el Teatro Real desde este viernes con su versión de ‘Un requiem alemán’, inspirada en la obra homónima de Brahms con la que la compañía confronta “la vida y la muerte, aunque desde el mundo de los vivos”.

“Normalmente las obras de Brahms son muy dramáticas y está se sitúa entre la vida y la muerte, pero aquí se enfoca no tanto desde los que se van, sino desde los que se quedan. Es una pregunta de cómo pueden vivir los que han perdido a alguien”, ha asegurado el director musical de la obra, Marc Piollet.

Estrenada en Bremen en su primera versión en 1868, el compositor alemán escribió una música “muy íntima y expresiva” cuando estaba reciente todavía la perdida de su madre. Para Piollet, se trata de una obra “complicada de adaptar”, especialmente por la presencia constante del coro “desde el inicio hasta el final”.

Pese a ser un réquiem, Brahms se alejó en su composición de un punto de vista estrictamente religioso, algo que ha querido transmitir el director artístico y coreógrafo de la obra, Martin Schläpfer. “He querido huir de una declaración de tipo religioso, no se trata de la energía de Dios, sino de las dudas, miedos y preocupaciones”, ha aseverado en rueda de prensa.

“Me gustaba de esta obra su carácter espiritual, alterando textos bíblicos tradicionales para centrarse en las personas. Ahora que las religiones son tan dogmáticas en todo el planeta, no quería hacer algo de blanco y negro, sino una obra que subrayara opciones de integrar”, ha añadido Schläpfer.

 

BAILARINES DESCALZOS

El coreógrafo ha reiterado su idea de no hacer una adaptación literal al texto, sino abordarlo de manera indirecta. El resultado es una obra en la que los bailarines salen con pies descalzos –“así da una sensación de mayor fragilidad”–, hay espacios “vacíos como catedrales” para dar mayor sensación de profundidad y “vestidos glamourosos pero con la que quedan expuestos, desprotegidos”.

“Hay que ser humilde cuando adaptas a Brahms”, ha destacado Piollet, quien ha insistido en que en esta adaptación “hay que intentar que la música esté al servicio del baile”. Precisamente, Schläpfer ha recordado que uno de los motivos que le llevaron a acercarse a esta pieza fue que “las fugas principales parecen estar destinadas a las coreografías”.

Las representaciones contarán con la participación del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, junto a la soprano Adela Zaharia y el barítono Richard Sveda. En total, se ofrecerán cuatro funciones: además de la del viernes, el sábado 13 de octubre en dos sesiones y el domingo 14 de octubre.