El Thyssen explora el surrealismo

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acoge, hasta el 27 de enero, la exposición ‘Dalí y el surrealismo en la Colección de Arte Abanca’, un conjunto de 13 obras, seleccionadas de los fondos artísticos del banco, de artistas como Dalí, Miró o de Chirico, vinculadas a este movimiento “imprescindible” en la historia del arte del siglo XX.

Así lo han hecho saber en rueda de prensa en Madrid, el presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, el director artístico del museo, Guillermo Solana y el comisario de la muestra, Juan Ángel López Manzanares, quien ha explicado que el surrealismo es un movimiento que apela tanto a la razón como al mundo de los sueños.

“El surrealismo nace de la Primera Guerra Mundial que dio pie a movimientos como el dadaísmo que más tarde evolucionaría al surrealismo. Sin embargo, el surrealismo plantea una concepción más positiva así como un nueva esperanza para el hombre del siglo XX intentando superar su alienación”, ha explicado López Manzanares.

De este modo, el protagonismo de la muestra recae en la figura de Dalí con sus dos lienzos ‘El patio oeste de la Isla de los Muertos’ (1934) y ‘Las Rosas sangrientas’ (1934) -ambos procedentes de Colección Abanca- que funcionan como punto de partida de un discurso expositivo en el que participan otras 11 obras destacadas de este movimiento.

Todas ellas, según ha explicado López Manzanares, ilustran la doble faceta creativa del surrealismo centrada en “la escritura automática” y “el relato de los sueños”, dualidad en la que “no solo estaba en juego la primacía de la escritura frente a la pintura” y, con ella la existencia o no de una plástica surrealista, si no también “una toma de partido por un tipo de creación instintiva y azarosa o por otra de carácter más premeditado y razonado elaborado a partir de la memoria”.

Así, el comisario ha explicado que Dalí busca “una subversión de la realidad” plasmando sus obsesiones o recuerdos de la infancia mezclados con un “estilo depurado” que “va con la realidad misma”. En concreto, ha precisado que en el caso de ‘Las rosas sangrientas’, el pintor refleja el mundo del deseo y de la culpa a través de una figura femenina que se expone ante los visitantes como “una andrómeda”. Las rosas representarían la belleza y el dolor.

Entre los artistas que aparecen en esta muestra destacan nombres como Max Ernst, Roberto Matta, Wilfredo Lam, Óscar Domínguez, Maruja Mallo, Eugenio Fernández Granell y Urbano Lugrís, además de los ya citados.

Solana ha señalado que “en un primer vistazo” puede parecer que todos estos pintores “no tienen nada que ver entre sí”. Sin embargo, señala que de esto trata el surrealismo, son “concepciones heterogéneas”. “El surrealismo fue así, primero nació como un movimiento literario y a la hora de intentar traspasarlo al arte hubo miles de interpretaciones”, ha explicado para más tarde añadir que fue André Breton (1896 – 1966) quien realmente consolidó este movimiento en la pintura.

Otro de los aspectos que ha destacado de la muestra es la diferente relación que cada uno de estos artistas estableció con el surrealismo. Según ha narrado, Dalí fue “la gran esperanza blanca” de esta corriente que acabó degenerando en “el maldito” al llevar “el shok mucho más allá de lo que los surrealistas ortodoxos se atrevían a hacer”.

Por su parte, Escotet Rodríguez ha señalado su satisfacción por tener la oportunidad de avanzar en uno de los objetivos que la entidad se ha marcado como prioritarios en la gestión de este “importante patrimonio artístico” que es “garantizar la conservación y difusión de todas las obras que lo integran, cumpliendo con el deber y la responsabilidad que implica esta tarea”.

Se trata de la segunda vez que ambas instituciones colaboran para acercar a la ciudadanía una pequeña muestra de los fondos artísticos del banco, después de la exposición ‘Picasso y el cubismo en la Colección de Arte Abanca’ que se pudo contemplar en el mismo espacio en 2015.