¿En los baños sucios se cogen infecciones de orina?

Día Mundial del Retrete

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuántas veces que te ha tocado ir al baño en un festival, concierto, o simplemente saliendo por la noche, no has pensado que vas a coger una infección de orina por lo sucio que está el baño? Hoy, 19 de noviembre, se celebra el Día Mundial del Retrete, vamos a tratar de responder a estas preguntas.

El caso es que algunos cuartos de baño deberían de tener en el cartel de la puerta la frase de ‘riesgo biológico’ y al lado monos de protección con los que vestirte antes de entrar. Por si fuera poco hay muchas personas que ni le dan a la cisterna después de evacuar. Ni qué decir que es impensable el sentarse en la taza con la porquería que hay.

Uno de los mitos populares que más suele rondar nuestra cabeza gira en torno a la suciedad de los aseos y el hecho de que por que se hagan las necesidades en un baño público, dado su escaso estado de salubridad, nos cojamos de todo, empezando por una temible y latosa infección de orina o por ejemplo una infección de hongos.

“No se cogen infecciones de orina por sentarse en ellos. El váter puede tener muchos microorganismos, miles de bacterias por centímetro cuadrado, pero de ahí a que se cuelen por el meato, o orificio por donde sale el pis, recorran la uretra y entren en la vejiga de la orina nadando contra corriente del chorro de orina va un trecho. Son bacterias, no salmones que suben a desovar”, advierte el especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, el doctor Fernando Fabiani, en su libro ‘¿Te puedo hablar claro?’, de Penguin Random House.

Según advierte, las infecciones de orina son bastante frecuentes sobre todo en mujeres, pero no porque ellas se sienten en los váteres y los hombres no necesiten hacerlo, sino porque en su caso la uretra es más corta.

“La uretra de la mujer va desde la vulva hasta la vejiga y mide apenas tres o cuatro centímetros. En los hombres, como recorre todo el pene, es bastante más larga. Por eso los gérmenes tienen más facilidad de recorrerla en las mujeres llegando a la vejiga y provocando una infección de orina”, explica el experto en medicina familiar y comunitaria.

Si eres mujer y tienes infecciones de orina recurrentes dice que hay tres consejos que deben seguirse:

1.- Orinar a menudo, evitando estar durante el día más de tres horas sin orinar, ya que si alguna bacteria entra la echas antes de que haga ningún mal.

2.- Orinar inmediatamente después de las relaciones sexuales.

3.- Limpiarse la vulva de delante hacia atrás y no al revés porque si no te llevarás los gérmenes del ano.

QUÉ SUCEDE CON LAS INFECCIONES POR HONGOS

Además, el doctor Fabiani recuerda que en los baños sucios tampoco se cogen hongos y las infecciones por hongos en los genitales de la mujer muchas veces son más por un exceso de higiene, que por defecto. “No digo que haya que lavarse la zona sólo en los años bisiestos, pero que tampoco debe frotarse con jabón como si quisiéramos sacarle brillo”, agrega.

A su vez, aconseja hacerlo con jabón de ph neutro, valen tanto el jabón de bebé como el jabón íntimo, y hacerlo una vez al día es suficiente. Si por sudoración, calor, o por estar con la menstruación, se tiene la necesidad de lavarse más veces señala que es suficiente con agua corriente. “Si te pasas con la higiene íntima eliminas por completo a los gérmenes buenos, lo que llamamos la flora habitual, y dejas el espacio libre y perfecto para que se multipliquen otros gérmenes, como los hongos”, reseña.

Es más, el especialista en medicina familiar y comunitaria destaca que en los baños públicos sucios tampoco es posible adquirir una enfermedad de transmisión sexual como la ureitis o la cervicitis.

“Si tienes muchas ganas de ir al baño no te aguantes y te quedes con el antojo y, si quieres, evita sentarte en la taza, pero sobre todo no olvides tapar la taza antes de tirar de la cadena ya que cuando tiras de la cisterna con la tapa levantada se forma un aerosol que dispersa microorganismos por todo el baño que puedes respirar, y sobre todo, lávate las manos al terminar”, concluye el doctor Fabiani.