El campamento de verano para jóvenes acogidos por sus abuelos concluye con éxito

El primer campamento de verano para adolescentes que están en situación de acogida por sus abuelos y que no tienen posibilidad de disfrutar de las vacaciones estivales fuera de la ciudad ha concluido con éxito. Esta iniciativa ha sido organizada por la Dirección de Familia e Infancia adscrita al área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo del Ayuntamiento de Madrid.

La estancia en Gallegos de la Sierra (Segovia) se ha desarrollado durante quince días.

En la primera edición han participado 50 jóvenes, 24 chicas y 26 chicos. Durante agosto el número de participantes se ha ampliado a 150.

La edad media de los adolescentes ha oscilado entre los 13 y 14 años de edad. Los jóvenes han sido seleccionados entre los que se encuentran en situación de acogimiento por sus abuelos y no tienen posibilidad de disfrutar de vacaciones veraniegas. Este campamento también tiene como objetivo facilitar el descanso de sus cuidadores durante el periodo en el que las chicas y chicos participan en este encuentro en Segovia.

Este campamento de verano tiene también entre sus prioridades servir a los jóvenes participantes en su proceso de maduración. La experiencia de estas chicas y chicos se ha recogido en un ‘cuaderno de bitácora’ en el que han narrado algunas de las actividades que han desarrollado, todas ellas destinadas a ofrecerles autoestima y valores grupales. Entre ellas destacan el ‘monicomio’, ‘el escondrite’, ‘el contrabandista’, las ‘gymkanas’ y los torneos de futbolín. Además, los jóvenes practicaron senderismo y vivieron experiencias inolvidables como contemplar el amanecer o experimentar la oscuridad total en una cueva. Asimismo, se han entretenido con baños en piscinas y pozas naturales y han jugado a ‘MasterChef’ para comprobar su destreza en la creación de postres.

La foto del grupo, al pie del Acueducto de Segovia, puso fin a esta experiencia: “Han sido 14 días maravillosos en los que hemos creado una gran familia, y como tal, hemos reído, disfrutado, llorado y vivido un montón de aventuras”, recoge el ‘cuaderno de bitácora’ de este campamento.