Ifema pide disculpas por retirar la obra ‘Presos Políticos’

El presidente ejecutivo de Ifema, Clemente González Soler, ha remitido un escrito a los galeristas de la feria ARCOmadrid en la que pide disculpas por la polémica generada por la retirada de la obra ‘Presos Políticos’, asegura que “en ningún caso perseguía ejercer ninguna censura a la creación” y relata que no “hubo mala fe” por su parte.

“Lamentamos y pedimos sinceras disculpas ante la controversia que se ha producido consecuencia de la petición a una galería para la retirada de una obra, que en ningún caso perseguía ejercer ninguna censura a la creación, aun cuando la percepción pública haya sido ésta. No hubo mala fe en esta acción, y aceptamos las críticas recibidas, comprendiendo que debemos evitar en el futuro cualquier circunstancia de esta naturaleza”, ha manifestado en relación a la polémica suscitada por la retirada de la obra de Santiago Sierra que se iba a exhibir en una galería.

 

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, no ha acudido este jueves a la inauguración de ARCOmadrid como gesto para expresar su “disconformidad” con la retirada, que fue solicitada ayer por Ifema.

 

Ayer, la alcaldesa de Madrid cargó contra la decisión de la Junta de Ifema de retirar la obra de Santiago Sierra de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (ARCO) porque la libertad de expresión “es el aire que respira una democracia”.

 

Por su parte y tras conocer esta decisión, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento han celebrado la petición de disculpas por parte de la institución para tratar de solventar la controversia generada.

 

En esa carta, González ha trasladado a los galerista su agradecimiento por participar en ARCO y que el objetivo de Ifema es “configurar”, con este estamento, una plataforma comercial y de conocimiento “del más alto nivel internacional, capaz de representar la vitalidad y el dinamismo del arte contemporáneo, así como de favorecer el impulso del coleccionismo público y privado”.

 

“Con estos fines siempre presentes, queremos comprometer nuestra voluntad de seguir construyendo una Feria del Arte Contemporáneo de Madrid que responda al espíritu de quienes la constituyen: galeristas, artistas, instituciones del mundo del arte, coleccionistas, y en definitiva, todos los actores que conforman el universo de la creación cultural”, insiste el presidente del Comité Ejecutivo de Ifema.

 

En consecuencia y ante el “malestar” generado por esta polémica, asegura que el “máximo interés” de Ifema es señalar que, de acuerdo con las normas que rigen en el desarrollo de la feria ARCO, el “único órgano competente” en la evaluación de los contenidos es su comité organizador, una potestad en la que se reafirma.

LOS REYES EVITAN LA POLÉMICA

Por su lado, los Reyes llegaron a Ifema para la inauguración de la feria en su tradicional visita que, en esta ocasión, estaba marcada por la posibilidad de pasar por la galería Helga de Alvear, que ha albergado hasta el pasado miércoles la polémica pieza ‘Presos políticos’.

 

No obstante, esa visita no se ha producido. Tal y como estaba previsto –así lo han recordado desde la organización, que se trataba de un recorrido cerrado antes de la polémica–, Felipe y Letizia, que vestía un ‘total look’ rojo, han estado cerca de la galería pero no han pisado el stand de Helga de Alvear.

 

Los Reyes han estado acompañados por una numerosa comitiva –entre ellos el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo o la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor–.

 

Los monarcas han llegado a las 11.30 al Ifema para iniciar su visita y apenas 20 minutos después, han llegado a la galería Hauser & Wirth, que se encuentra justo al lado de la citada galería de Helga de Alvear. No obstante, tras conversar unos minutos con los galeristas suizos, han continuado su camino girando a la izquierda, sin dejar posibilidad a lograr una imagen junta a la galería de la polémica.

 

Los Reyes han realizado una visita de cerca de una hora de duración en la que han visitado una quincena de galerías, conversando a su paso con los galeristas e interesándose por las piezas que exponen. También se han pasado por los diferentes stands de medios de comunicación con artistas invitados –El Mundo, El País y ABC– y han cerrado su participación entrando a interesarse por el proyecto de la Fundación Fontanals Cisneros en España.

 

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

 

Sin duda, uno de los momentos más llamativos de la visita ha sido casi al final en la galería The Ryder, donde se encontraba una pieza de performance de Willilam Mackwell con una mujer subida a una camilla en las alturas, donde recibía vibraciones en la espalda y las convertía en sonido.

 

“Es una obra muy especial, que habla de la obsolescencia programada, también para el cuerpo”, ha señalado con humor en declaraciones a Europa Press la galerista española Pati Lara, quien cree que la pieza ha gustado a los monarcas. “Han estado poco tiempo, se han interesado por mi trabajo y yo les he explicado lo que hago, en especial con este artista”, ha señalado la galerista afincada en Londres.

 

Otra de las paradas de los Reyes, en esta ocasión de las primeras, ha sido en el stand de la galería neoyorquina León Tovar, donde también se encontraba esperándoles el embajador estadounidense, Richard Duke Buchan, con el que han estado conversando por cierto tiempo.

 

“CON LOS BRAZOS ABIERTOS”

El galerista colombiano León Tovar ha señalado que los intereses de los soberanos se han dirigido hacia la obra del artista Jorge Riveros, escultor y dibujante que ha vivido durante muchos años en Alemania, y del artista plástico Carmelo Ander Quin. “Son bastante simpáticos y han mostrado mucho interés”, ha remarcado Tovar, quien ya recibió el pasado miércoles la visita de la baronesa Thyssen.

 

En la galería alemana Barbara Thumm la parada ha sido “más breve”, y Felipe y Letizia solo han tenido tiempo de contemplar los dibujos de la artista peruana de 83 años Teresa Burga, donde “se han quedado sorprendidos por la belleza de su obra”, según cuenta un portavoz de la galería.

 

Posteriormente, se han dirigido a la galería Casas Reigner, donde les han recibido “con los brazos abiertos”. “El hecho de que vengan todos los años a Arco supone un gran respaldo para el arte”, han explicado desde la galería, señalando que les han obsequiado con un libro. Tanto Letizia como Felipe se han mostrado interesados en los 50 ‘Dibujos para tatuajes’ del artista José Antonio Suárez Londoño, así como en la pintura de Beatriz González –quien tendrá una retrospectiva en España de la mano del Museo Reina Sofía–.