La Fundación Mapfre presenta los paralelismos de Rodin y Giacometti

 

 

La Fundación Mapfre acoge desde este jueves 6 de febrero y hasta el 20 de mayo la exposición ‘Rodin-Giacometti’, que pone el foco en los paralelismos de ambas figuras, “artistas de lo esencial”, según han destacado las comisarias de esta muestra este martes durante la presentación.

La directora del Musée Rodin, Catherine Chevillot, y la directora de la Fundación Giacometti, Catherine Grenier, ambas instituciones colaboradoras de la exposición, han desgranado los puntos de común entre ambos artistas y las “raíces profundas” de la mirada de Giacometti (Borgonovo, Suiza, 1901 – Coira, Suiza, 1966) sobre Rodin (París, 1840 – Meudon, 1917).

Según ha destacado Chevillot, Rodin inventó un “nuevo lenguaje”, que empezó “muy naturalista” y que con la obra ‘La puerta del infierno’ busco “acentuar” y “exagerar” la expresión, mientras que posteriormente se fragmentó.

En palabras de Grenier, un “rasgo” que une a ambos artistas es su deseo no satisfecho de “reinventar”, que les lleva a representar constantemente, “volver a las fuentes” y a “replantear las cuestiones de forma fundamental”.

Para la directora de la Fundación Giacometti, en esta relación “obvia” destacan las esculturas ‘L’homme qui marche’ (‘El hombre que marcha’), nombre que pone título a sendas esculturas que dialogan en una de las salas de la Fundación Mapfre. Por un lado, la escultura de Rodin representa a un “hombre heroico”, sin cabeza ni brazos”, del cual Giacometti parte para realizar una obra del mismo título.

Comparada con la obra de Rodin, el ‘Hombre que camina’ de Giacometti parece desgastado y frágil, mientras que el del maestro francés muestra gran expresividad, pero también la fragilidad humana.

 

RODIN, ‘LEITMOTIV’ DE GIACOMETTI

Grenier ha explicado que Rodin fue para Giacometti un “leitmotiv”, que se convirtió en uno de los artistas que más le marcó, y del que tuvo “necesidad de alejarse para crear su propio estilo”, al igual que hizo respecto a su padre, también artista.

Como anécdota, el amplio catálogo de preocupaciones de Rodin sobre el ser humano provocó los comentarios despectivos de Pablo Picasso, quien se refirió a él como un “parlanchín” con “muchas cosas que decir”. En respuesta al artista malagueño, Giacometti afirmó que “ojalá” él tuviera en el futuro tantas cosas que contar y las contara “tan bien”, según ha recordado Chevillot al término de su intervención.

En palabras Grenier, Giacometti tenía una relación con la antigüedad de la que muchos artistas modernos olvidaron. Además, su mayor preocupación residía en “terder el contacto con la matería” y, por tanto “con la realidad”, motivo por el que se alejó del surrealismo.

Esta exposición coincide en el tiempo con la exposición que la Fundación Canal dedica a los dibujos, recortes y esculturas de Rodin, y que, en palabras de la directora de Cultura de la Fundación Mapfre, Nadia Arroyo, complementa la muestra en torno al diálogo del maestro francés y Giacometti que acoge su fundación.

 

CAMILLE CLAUDEL Y RODIN: “RELACIÓN ALOCADA”

Al margen de esta exposición, y en referencia a la relación entre Rodin y la escultora Camille Claudel, Chevillot ha matizado que, de todas las historias que se cuentan sobre la que fue su pareja durante una década, es falso que él fuera el responsable de su internamiento, sino que fue la familia de Claudel, y niega que él se apropiara de sus ideas, ya que cuando se conocieron él ya tenía encargos.

No obstante, ha reconocido que la relación “alocada” que mantuvieron liberó a Rodin y a partir de entonces empezó a hacer obras “eróticas”.