La Sala Canal de Isabel II expone “Gerardo Vielba, fotógrafo. 1921-1992”

La Sala Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid presenta “Gerardo Vielba, fotógrafo. 1921-1992”, una exposición indispensable que pretende mostrar una figura clave en el desarrollo de la fotografía en España, y uno de los grandes renovadores de este género. Con esta muestra, compuesta por casi 120 obras en blanco y negro, se ha intentado recomponer toda la fuerza creativa de Vielba por medio de las imágenes más conocidas, ganadoras de importantes premios, al mismo tiempo que se han rescatado del archivo familiar otras muy valiosas e inéditas, entre ellas las que realizó durante su estancia en París en 1962.

 

RENOVACIÓN HISTÓRICA DE LA FOTOGRAFÍA ESPAÑOLA

Empeñado en la difusión de la fotografía, Gerardo Vielba pasó una gran parte de su vida e hizo suya la defensa de ese arte tantas veces maltratado en España. Su compromiso fue por la renovación, durante las décadas cincuenta y sesenta, en total sintonía con las aspiraciones de la fotografía internacional, conciliando y dando a conocer tanto a las generaciones anteriores como a las siguientes a la suya propia.

Esta exposición, comisariada por Antonio Tabernero, es un homenaje a un autor desconocido para una parte del público y que, sin embargo, fue imprescindible para la renovación de la fotografía española de los años sesenta.

A través de sus imágenes, Vielba nos permite percibir aspectos que normalmente no captan nuestra atención, cosas que requieren un tiempo de introspección porque son más cercanas a los gestos que a las palabras.

Cualquiera de sus fotografías escapa a una voluntad de denuncia, porque todas están llenas de dignidad, confianza y optimismo. Su visión de autor trasciende la realidad de la imagen y su representación. Vielba tuvo mucha influencia en los fotógrafos de su entorno, como Gabriel Cualladó, Paco Gómez, Leonardo Cantero, Juan Dolcet y Fernando Gordillo, –que conformaban con él la llamada Escuela de Madrid–, entre otros. A pesar del estilo propio a cada uno de ellos, en todos se percibe un cierto halo de Vielba.

Observando el mundo con gran sensibilidad hacia la belleza de los aspectos cotidianos, Gerardo Vielba enseñaba armonía y enfatizaba en sus figuras, escenas y paisajes urbanos la fantasía que conlleva el registro de lo real. Vielba aglutinó a su alrededor a toda una serie de fotógrafos que utilizaban la cámara como medio de expresión, en un país carente de estructura para la promoción de ese -aún no llamado- arte. Prestó ayuda a nuevos autores, nuevas generaciones, impulsando nuevas tendencias. Por todos fue reconocido como una persona afable y siempre dispuesta al diálogo, una suerte de mecenas mental para quienes tuvieron la suerte de frecuentarlo.

La obra de Gerardo Vielba forma parte, entre otras, de las colecciones del MNCARS, del Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, del IVAM (Valencia) y de la Colección Alcobendas (Madrid).