La sauna beneficia el corazón

Está asociado con una menor tasa de muerte cardiovascular, según un estudio

El uso regular de la sauna se asocia con un menor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular (ECV) en hombres y mujeres de 50 años o más, según ha concluido un estudio finlandés publicado en la revista ‘BMC Medicine’.

En su investigación, los investigadores de la Universidad del Este de Finlandia y la Universidad de Jyväskylä han demostrado que entre las personas que usaban una sauna de cuatro a siete veces a la semana se producen 2,7 eventos CV fatales por 1.000 personas al año, en comparación con 10,1 eventos entre aquellos que usan la sauna una vez a la semana.

“Un hallazgo importante de esta investigación es que el uso más regular de la sauna se asocia con un menor riesgo de muerte por ECV en mujeres de mediana edad a ancianas, así como en hombres. Hay varias razones posibles por las que el uso de la sauna puede disminuir el riesgo de muerte por ECV. Nuestro equipo de investigación ha demostrado en estudios anteriores que el uso elevado de la sauna está asociado con una presión arterial más baja. Además, se sabe que el uso de la sauna activa un aumento en la frecuencia cardíaca igual al observado en el ejercicio físico de intensidad baja a moderada”, explica uno de los autores, Jari Laukkanen.

El estudio también ha demostrado que la incidencia (es decir, el número de casos nuevos) de mortalidad por ECV también disminuye a medida que aumenta el tiempo que se pasa en la sauna por semana. Para aquellos que pasaron más de 45 minutos por semana en la sauna en total, la incidencia fue de 5,1 por 1.000 personas por año, mientras que fue de 9,6 para los que pasaron menos de 15 minutos por semana en la sauna en total.

Los autores evaluaron el uso de la sauna mediante un cuestionario autoinformado y verificaron las muertes por causas cardiovasculares frente a documentos de hospitales y centros de salud, certificados de defunción, así como informes médicos en 1.688 participantes que viven en y alrededor de Kuopio (Finlandia). Al inicio del estudio, los participantes tenían en promedio 63 años y el 51,4 por ciento eran mujeres. Los datos para este estudio prospectivo se recopilaron entre 1998 y 2015 y el tiempo medio de seguimiento fue de 15 años.