Los exministros “salimos más fuertes”

Por: Félix Rosado

Cuando el Gobierno empezó a decir tras las primeras semanas de la pandemia de coronavirus aquello de “salimos más fuertes” bien sabían lo que decían.

Un año y pico después y con todos los destrozos causados por el virus a nivel humano, económico, social y mental, el Ejecutivo ha sido renovado por el mandamás y, en efecto, todos ellos han salido más fuertes, o, al menos, con más dinero y, también, reclamando esa pasta del dinero público a la que tienen derecho, como ex ministros, ex jefes, ex cancilleres, ex altos cargos, la mayoría siendo enemigos del capitalismo pero agradeciendo las bondades de tener un salario de 74.000 euros al año más comisiones, dietas y demás privilegios del cargo, como viajar en avión público aunque se haga un uso presuntamente privado del mismo, tal vez en helicóptero y a lo mejor incluso con billete de tren a cuenta del cargo, u séase, gasto pagado por trayecto de representación para inaugurar una fuente, una carretera, un congreso sobre la ideología del botijo o una presentación de la nueva ley de educación aleatoria progre, feminista, digital, verde y en botella, que todo vale para decir que son los mejores. Y además, no hace falta que se lo digan los demás. La medalla de oro se la ponen ellos, el presidente a sí mismo y la ministra, pues a sí misma.

De tal guisa se está resolviendo la gobernabilidad, cambiando ministres a gogó, diciendo que ahora sí valen, y los de antes, pues no, porque ya están quemados o achicharrados en la tele, y hay que hacer un casting y poner nuevas caras o nuevos caros, porque sí, caros sí salen. A los recién llegados, se les pone el salario ministral correspondiente, y a las salientes, se les ofrece el 80 por ciento del cupo que tenían si quieren y, vaya, pues la mayoría pues sí quieren.

Por eso, era verdad. “Salimos más fuertes (del cargo)”. No importa si durante los meses que han ejercido han defendido a troche y moche leyes malas o muy malas para el populacho, o buenas, porque lo que de verdad les importaba era si al irse iban a reclamar lo suyo, si iban a poner el cazo, y efectivamente, lo han hecho. Sus votantes, ya saben, a buscarse la vida, que ellos bien que se la buscaron al abrigo de Hollywood, perdón, al abrigo de la Moncloa, que aquí a los actores de cine se les paga con dinero público. “Cada exministro recibe, con los actuales Presupuestos en vigor, 4.990 euros mensuales”, según informa ABC. Y ya hemos perdido la cuenta de los que se han ido en año y medio de mandato progre y caro. La mayoría han pedido que se les abone su paro, incluso aunque se hayan ido voluntariamente.

 

Félix Rosado

Periodista y escritor