Madrid incrementará en 40 unidades los puntos limpios de proximidad

Llegará a 50

El Ayuntamiento de Madrid incrementará en 40 unidades los puntos limpios de proximidad (PLP) en la capital el próximo trimestre “aunque la Estrategia de Residuos” del mandato de Ahora Madrid no esté aprobada, y esta será revisada, ha avanzado el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, en la comisión del ramo.

Tal y como ha apuntado el delegado, estos nuevos 40 puntos limpios de proximidad servirán para depositar aceite usado, ropa, utensilios o pequeños electrodomésticos. La mayoría de ellos estarán en centro municipales, y alguno de ellos en la vía pública pero en zonas “muy concretas y vigiladas”, por ejemplo próximas a comisarías de Policía.

Los diez primeros PLP se implantaron en Madrid entre el 30 de octubre de 2017 y el 12 de diciembre del mismo año. El 28 de agosto de este año se instalaron dos nuevos de las 40 unidades previstas en el contrato vigente, uno en la Casa del Reloj, en Arganzuela, y otro en el mismo distrito en un centro integral del Consistorio.

Durante la semana del 2 al 6 de Septiembre se instalaron dos más. Uno en el centro deportivo ‘Triángulo de Oro’, en Tetuán, y otro en la Junta Municipal de Retiro.

De enero a julio de 2019, en los 10 PLP se depositaron cerca de 90.000 kilos de residuos; 37.244 kilos se correspondían con los denominados residuos peligrosos y 52.240 con el resto de residuos.

Entre los residuos peligrosos que se desechan en estos contenedores de proximidad se encuentran los fluorescentes y bombillas de bajo consumo; tóner y cartuchos de impresoras; radiografías; envases de aerosoles; pilas alcalinas, salinas, de botón y baterías móvil; pequeños aparatos eléctricos y electrónicos y cápsulas de café.

Los catalogados como no peligrosos son los libros, las cintas de vídeo-VHS, los cds y dvds, el aceite vegetal. La ropa y el calzado, que se podía tirar a los PLP hasta julio, ya cuentan con unos contenedores específicos de más capacidad en la ciudad. Además, su sistema permite que las prendas no se puedan sacar, evitando así que acaben tiradas por la vía pública.

De los residuos que acabaron en los PLP de enero a julio, la mayor cantidad se correspondía con ropa y calzado (37.472 kilos), seguido de los pequeños electrodomésticos (29.249 kilos), aceite vegetal (12.646 litros), pilas (3.804 kilos), libros (1.458 kilos) y fluorescentes y bombillas (1.013).

Sobre la estrategia de residuos, Carabante ha apuntado que es “nula de pleno derecho”, puesto que “no ha sido sometida al estudio de impacto ambiental”. “Revisaremos el procedimiento, iniciaremos la revisión”, ha apuntado, para añadir a continuación que el gobierno municipal está “de acuerdo en reducir la generación de residuos”. Así, ha reiterado que la Comunidad presentó un recurso a esta Estrategia, y el Consistorio revisará el contenido de la misma.