Malta, destino de moda en Europa

Por: Enric Ribera Gabandé

El archipiélago de Malta, con sus 27 asentamientos megalíticos, de los que destacan los templos de Ggantija, considerados piedra sobre piedra los más antiguos del mundo; las 365 iglesias, ermitas y capillas que hay enclavadas en las islas maltesas; la cueva de Calypso, donde Ulises acogió durante siete años a la ninfa Calypso, según lo descibrió Homero en sus versos; y la ruta de las tres ciudades, se revelan como un destino emergente entre las aguas del mar Mediterráneo que bañan la isla de Sicilia y el norte de África.

Todo ello, sin olvidar la huella omnipresencia dejada a lo largo de unos 230 años en este territorio maltés por parte de la Soberana, Militar y Hospitalaria Orden de San Juan de Rhodas y Malta, que brindó un legado arquitectónico, social y político que ahora en los primeros albores del siglo XXI se transforma en un conjunto de valores turísticos que lo alzan como uno de los destinos de moda en Europa.

Del hombre prehistorico se tienen noticias desde hace 6000 años cuando vivía en cuevas trogloditas, a pesar de que hay indicios de que cuenta con 15000 años. En el archipiélago maltés, el poso dejado por los neolíticos tiene una antigüedad de unos 5600-5800 años, siendo los templos de Ggantija los restos megaliticos construidos piedra sobre piedra con más historia del mundo. Son Patrimonio Cultural de la UNESCO. En total hay 27 lugares con encanto de esta época, lo que hace de Malta uno de los países con más inventario del neolítico.

Conjuntamente con Ggantija, excavados entre 1816 / 1820 y con dos templos neolíticos del tercer milenio a.C., Malta tiene un inventario de iglesias, capillas y ermitas que llega a la cifra de 365, una parte importante, es debido a la labor desarrollada a lo largo de casi 230 años de vida en el archipiélago de la Soberana, Hospitalaria y Militar Orden de los Caballeros de San Juan de Rhodas y Malta.

En el interior de la Medina, que no es un mercado como se conoce a ésta en los países musulmanes, se encuentra un puñado de casas donde tenía la residencia la nobleza en los siglos XVI-XVIII. Edificios que constituyen una magnifica eclosión de arquitectura de estilo barroco italiano.

 

LA ISLA DE GOZO

Un ferry desde Malta hace el trayecto, que tiene una duración de unos 30 minutos, hasta la isla de Gozo, perteneciente al archipiélago maltés. Esta isla, de poco más de 25.000 habitantes, es una de las maravillas que la naturaleza obsequia a la humanidad y que merece una visita. Aquí, el visitante se encuentra con el Azur Window (ventana azul), uno de los fenómenos de erosión marina más interesante de Malta. Se trata de un impresionante arco natural de 20 metros de altura.

El The Inland Sea (el mar interior) es otra de las maravillas de la naturaleza que consiste en un pequeño mar interior de aguas cristalinas conectado por un túnel con el exterior. El Fungus Roch (roca del champiñón) es un monolito situado a 60 metros de altura, conocido también como la Roca del General, donde emergió una especie de champiñón que está considerada eficaz contra la disentería y otras enfermedades.

La Citadel, denominada Gran Castello, cuenta con impresionantes fortificaciones, una sublime catedral (la única de las tres islas que tiene cúpula) y casas antigüas, una de las cuales, conocida por la Casa Norman, ha sido restaurada y actualmente es el museo del folclore.
El It-Tokk es la principal plaza de Victoria y también escenario del mercadillo más importante de Gozo

 

LA CUEVA DE ULISES

Según la leyenda griega, en este punto de la isla de Gozo, está enclavada la cueva de Calypso, la cueva de la Odisea, donde la ninfa Calypso acogió a Ulises durante siete años.
El acceso a la cueva es un poco complicado y resulta un hoyo austero y desde donde se puede ver el azul del mar Mediterráneo. Un lugar, éste, mágico donde Homero lo descibrió así. En el camino hacia la cueva están presentes las salinas de Qbajjar.

 

COMINO, LA ISLA DESÉRTICA

Un pequeño barco, que tiene el punto de salida en el mismo lugar que el de Gozo, lleva a los turistas, con una duración de unos 35 minutos, hasta un rincón que es una especie de paraíso Se trata de la isla de Comino, que hasta el final de la estancia de los ingleses en Malta venía a ser un lugar estratégico militar. Ahora, es una isla totalmente desértica, tan solo vive una familia de 3 miembros, y cuenta con un hotel de tres estrellas que permanece abierto al público desde abril hasta octubre.

No hay vehículos de motor en toda la isla. Está indicada para organizar excursiones a píe, y caminando de costa a costa a un ritmo no acelerado se puede hacer realidad en una hora y media. En este punto hay un pedazo de Paraíso, un rincón que viene a ser un capricho de la naturaleza donde las aguas del mar pintan la superficie de éstas de un color azul brillante, único y mágico: la lacuna azul. Las cuevas de Comino se pueden visitar mediante pequeños barquitos.

 

LAS TRES CIUDADES DE MALTA

La isla principal del archipiélago de Malta, que lleva el mismo nombre, tiene configuradas tres ciudades con una plástica impresionante y con una historia marcada, especialmente, por la dilatada estancia de la Orden de los Caballeros de San Juan: Senglea (isla), con la iglesia de la Fiesta del Nacimiento de la Virgen (Bambina); Bormla (Cospicua), con la iglesia de la Concepción de la Virgen; y Birgu (Vittoriosa), con la de San Lorenzo (antes iglesia Conventual de la Orden de Malta).

En la capital de Malta, Valletta, está la catedral de San Juan Bautista, construida entre 1573 y 1577 durante el reinado del Gran Maestro Jean de la Cassiera. Se trata de una obra barroca, tanto en su arquitectura, como en las esculturas, ya que contiene magnificas pinturas al óleo de Mattia Preti y la obra maestra de Caravaggio: la Decapitación de San Juan.
El Palacio del Gran Maestro, actualmente sede de la Presidencia de la Republica y del Parlamento maltés, fue construido entre 1571 y 1574. Es una joya del arte.

 

LA ORDEN DE LOS CABALLEROS DE MALTA

La importancia que tuvo para el archipiélago maltés la Orden Soberana, Militar y Hospitalatia de los Caballeros de San Juan de Rhodas y Malta fue vital en el siglo XVI para la defensa de los intereses de sus ciudadanos, después de los ataques llevados a cabo en el año 1565 por tropas turcas. Los ocho míl miembros de gracia y los que estaban al servicio de la Orden, hicieron una defensa numantina de la zona frente a los 30.000 ó 40.000 invasores. Más tarde, se asentó en Malta por espacio de unos 230 años.

La labor llevada a cabo en este periodo dejó un poso que en la actualidad se puede comprobar y disfrutar visitando este país. 365 iglesias, capillas y ermitas, el Palacio del Gran Maestro de la Orden, el Hospital de la Valletta, la Ciutadela, y muchas otras construcciones realizadas por ésta. Ahora, son uno de los puntales más valiosos de la arquitectura y del turismo de Europa. Todo esto, en un país que cuenta con tan solo unos 370.000 habitantes.

La historia dice que la Orden comenzó siendo una cofradía de comerciantes amalfiteños, posiblemente atraídos por el espíritu, que abandonaron su negocio y se juntaron a la vez en una cofradía, viajando hasta Tierra Santa para construir un hospital al servicio de los cristianos que peregrinaban a Jersusalem, cuando esta tierra se encontraba en manos de los musulmanes y de acuerdo con un pacto que tenían los dos colectivos de gente religiosa para poder visitar los católicos los lugares sagrados.

Un tiempo después, con la victoriosa cruzada cristiana llevada a cabo sobre Jerusalem, comenzó inmediatamente la reconquista del territorio por parte de los musulmanes. La cofradía, como defensora de la fe, emprendió la labor militar de defensa de Jerusalem, proclamando, el Papa Pascal II, la constitución de la orden.

El año 1524, Carlos V entregó el archipiélago maltés a la orden y seis años después se instaló en Malta donde fue muy bien acogída hasta su derrota por parte de las tropas del Emperador Napoleón, que tuvo que dejarla. Dos años después vinieron los ingleses en labores de protectorado y posteriormente como colonizadores, hasta 1964, que Malta pasó a ser independiente. Esta historia deja, ahora, paso a Malta como un destino turístico que se debe descubrir.

 

VÍNCULOS DE ESPAÑA CON MALTA

La relación entre España y Malta data de 1530. Los protagonistas: Carlos V y los Caballeros de la Orden de Malta.

Los hermanos Cotoner, Grandes Maestres de la Orden de Malta, también dejaron su huella en la zona denominada “Cotonera”

Durante todo el año se celebran en Malta actos que reflejan la historia de los Caballeros de la Orden.

De Malta podría decirse que es un país donde se reúnen las aportaciones históricas de gran parte de los países de Europa. Inglaterra, Francia, Italia, Portugal y, por supuesto España, han dejado su huella en este país del Mediterráneo.

Una historia de la que Malta se siente orgullosa y que hoy en día sigue presente en la vida diaria del país. Ahora, con la integración de Malta en la Unión Europea el 1 de mayo, los lazos se afianzan aún más con el resto de países de la Unión.

El inicio de los vínculos españoles con Malta data de 1530, cuando Carlos V cedió las islas de Malta a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, pero sin renunciar a su soberanía ya que, en la práctica, la Orden gozó de un régimen de co-soberanía con España.

Los Caballeros de Malta y los Grandes Maestres de la Orden de Malta –muchos de los cuales fueron españoles-jugaron un importante papel en la historia del país, hasta que fueron expulsados por Napoleón en 1798. Fortificaron la isla justo a tiempo para repeler una invasión de los turcos en 1565 a los que, tras tres meses de asedio, lograron mantener a raya. Esta victoria frente a los turcos supuso el bautizo de la actual capital del país, La Valetta, en honor al Gran Maestre Jean Parisot de la Valette.

Entre los Grandes Maestres españoles de la Orden de Malta destacan los hermanos mallorquines Rafael y Nicolás Cotoner. A ellos se debe la fundación de las villas fortificadas de Vittoriosa, Senglea y Cospicua, conocidas como las Tres Ciudades o como las Cotoneras, y que se encuentran al sur de la capital de Malta. Su origen militar se refleja en sus castillos, que acogen diversos museos.

Los más conocidos son la fortaleza de San Telmo, donde se halla el Museo Nacional de la Guerra, y el castillo de Sant’Angelo, en Vittoriosa, aunque también tiene interés el Palacio del Inquisidor, en el que actualmente se ubica el Museo Popular. Por su parte, Cospicua y Senglea cuentan con edificios religiosos de gran belleza.

Precisamente en el Fuerte San Telmo tiene lugar el desfile llamado IN GUARDIA que es una recreación de los tiempos de los Caballeros de Malta.

De Malta podría decirse que es un país donde se reúnen las aportaciones históricas de gran parte de los países de Europa. Inglaterra, Francia, Italia, Portugal y, por supuesto España, han dejado su huella en este país del Mediterráneo. Una historia de la que Malta se siente orgullosa y que hoy en día sigue presente en la vida diaria del país.