Beneficios del masaje terapéutico en embarazadas

El embarazo es la etapa más especial en la vida de una mujer. Etapa llena de grandes cambios y sensaciones, en la que no solo el cuerpo, sino también la mente, sufren una visible transformación.

Son varias las terapias recomendadas para sobrellevar mucho mejor los cambios fisiológicos y psicológicos, como el aumento de peso, los cambios hormonales, los dolores, la fatiga, el miedo… Una de ellas es el masaje terapéutico, que debe realizarse a partir del segundo trimestre de gestación para prevenir posibles riesgos para el feto durante la etapa más delicada del embarazo.

Mediante el masaje terapéutico se consigue una relajación absoluta de la madre y el bebé, mientras se trabaja con movimientos ascendentes, lentos y suaves, sobre el sistema linfático, ayudando a eliminar la retención de líquidos y los dolores. El contacto entre la madre y su bebé se afianza, y el dolor lumbar y de toda la zona cervical se alivia. La tensión acumulada desaparece, revitalizando el estado emocional de ambos.

Un masaje de pies a cabeza, que utilice técnicas prenatales específicas y una mezcla especial de aceites orgánicos inocuos para el embarazo, como el de almendra dulce o el de coco puro de Tailandia, ultra-hidratantes, perfectos para mejorar el aspecto de la piel y evitar la formación de estrías.

 

RITUAL DE LA FELICIDAD PARA EMBARAZADAS
90 o 120 minutos

Un tratamiento terapéutico para calmar y nutrir todas las necesidades de las futuras mamás. Se concentra en espalda, hombros, cuello, caderas, piernas y pies, terminando con un masaje craneal relajante para aliviar la tensión y conseguir la relajación total. Pura felicidad.

 

BENEFICIOS
Una alternativa totalmente natural para paliar los dolores y ayudar a sobrellevar mejor el embarazo.
Proporciona equilibrio y armonía espiritual entre la madre y el bebé (cuerpo, mente & alma).
Estimula la secreción de endorfinas (responsables de la felicidad).
Ayuda a regular la hormona de la relajación y el estrés, a sentirse mejor.
Mejora la calidad del sueño.
Reduce el dolor de cabeza, zona pélvica, cervical y articulaciones.
Recupera la hidratación y firmeza de la piel, ayuda a prevenir la formación de estrías.
Activa el sistema linfático, al reducir la retención de líquidos, especialmente en pies, tobillos, piernas y manos.
Reduce la tensión acumulada durante el embarazo.
Alivia las agujetas.
Mejora la postura corporal.