Nuevo enfrentamiento en el Gobierno por las jubilaciones anticipadas

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, y el portavoz de Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, han protagonizado un nuevo enfrentamiento a cuenta de las jubilaciones. Mientras el ministro cree que hay demasiadas jubilaciones anticipadas, su socio de Gobierno muestra su desacuerdo con ese planteamiento.

El ministro cree que los mecanismos de jubilación anticipada voluntaria en nuestro país no están bien diseñados porque hay demasiadas jubilaciones anticipadas. Asegura que el sistema para la jubilación entre los 65 y 67 años es razonable.

Escrivá cree que hay margen para que haya menos jubilaciones anticipadas si los coeficientes de reducciones de la pensión -si es una jubilación anticipada- sean de facto de un 8% y no de un 2% o un 3% como ahora.

El portavoz de Podemos, Pablo Echenique, ha rechazado que haya “demasiadas jubilaciones anticipadas voluntarias”, como ha sostenido el ministro de Inclusión.

“No estamos de acuerdo con ese planteamiento”, ha señalado Echenique en una entrevista en TVE, en la que ha explicado que su partido defiende unas pensiones “dignas” y un sistema en que la “gente que se ha matado a trabajar toda su vida” tenga “una vejez” que le permita “llegar a fin de mes”.

En esta línea, el portavoz del partido morado en la Cámara Baja ha abogado porque la gente pueda “asumir sus necesidades económicas con dignidad”. Por eso, esperan poder “convencer con argumentos” a Escrivá de que “no es buena idea alargar la edad de jubilación”. “No es lo que necesitan nuestros pensionistas”, ha añadido.

Escrivá ha repasado, en una entrevista en Onda Cero, la actualidad política y económica de nuestro país, la gestión de la pandemia por parte del Gobierno y todo lo relacionado con el Ministerio de Seguridad Social, del que ostenta la cartera, y sobre el que recaen cuestiones tan importantes como las pensiones, el Ingreso Mínimo Vital o las cotizaciones de autónomos, entre otras.

Escrivá espera que haya un acuerdo en el Pacto de Toledo lo antes posible, y que tengamos un marco estable en la revalorización de las pensiones y a partir de 2021 mantenimiento del poder adquisitivo. “Habrá que ver cuál es la inflación esperada a final de año para ver cómo evolucionan las pensiones”, asegura.

El ministro apuesta por que las cotizaciones de los autónomos se ajusten a sus ingresos reales y asegura que hay cierto consenso en este sentido. “Es una anomalía que los autónomos no coticen por sus ingresos reales; el diseño que estamos pensando es que haya mas autónomos que pasarían a cotizar menos”.

El titular de Seguridad Social asegura que no le consta que el Gobierno esté pensando en congelar el sueldo a los funcionarios para 2021 y sobre si es posible implantar medidas de ahorro en la Administración Pública dice que sí, pero explica que hace falta profundizar en el análisis y hacer ajustes estructurales en determinadas áreas. “Las medidas de ahorro de gasto que se implementaron durante muchos años, desde el 2012, basadas en recortes lineales en todos los ministerios, o reducción de plantillas, estructuralmente no es sostenible”, explica.

 

LAS BAJAS HAN SUPUESTO “UN COSTE ENORME”

Por otro lado , Escrivá admite que se “los agentes sociales nos han pedido discutir si se dará baja a los padres con niños en cuarentena y tendremos una reunión con ellos próximamente” pero no asegura que esta medida se vaya a implantar. El ministro cree que en este sentido hay que ser prudente y defiende que el Gobierno haya asumido el coste de las bajas laborales de las personas contagiadas de Covid-19: “La conciliación se ha buscado por distintas vías. El gobierno lo que hizo es clasificar el coronavirus como una enfermedad que supone baja por accidente laboral. Todo el mundo que ha sido infectado por la pandemia o tiene que ser cuarentenado, asume el coste la seguridad social”.

Además, dice que el coste de esta política, de asumir las bajas por coronavirus han supuesto unos 2.000 millones de euros: “es un coste enorme”. Dice que en el punto en que se encuentran ahora es que si un niño se contagia y los padres tienen que cuidarlo, se asimila que la persona que se queda en casa ha sido contacto estrecho de un contagiado”.

En otro orden de cosas, el ministro admite que la tramitación de los 900.000 expedientes está siendo complicado por que requiere un diseño fino y es una prestación compleja y hay que hacerlo fácil. “Si el Ingreso Mínimo Vital llega a quien no debe llegar, erosionamos la credibilidad del marco en el que nos movemos”, asegura. Afirma que “queremos cambiar la norma, hacer un ajuste para hacer filtros previos e ir más rápido. Estamos aprendiendo a tramitar expedientes tan complejos. Lo estamos cambiando para ir más rápido”. “Esperemos que a final de septiembre haya 150.000 hogares recibiendo el Ingreso y a final de año sea todo más fácil y rápido”, reconoce.

Afirma que todo el que presente la solicitud hasta finales de diciembre recibirá retroactivamente el Ingreso Mínimo Vital desde el 1 de junio y se pagan acumuladamente”. Explica que la Seguridad Social ha tramitado más de 300.000 expedientes, en medio de un coronavirus y con funcionarios con una media de 58 años. Piensa que es un récord que en las circunstancias en las que estamos se hayan tramitado tantos expedientes. “Hay 900.000 peticiones, esto es más que todas las pensiones que se tramitan al año. De esos se han tramitado un tercio en tres meses. De ese tercio hay cobrando 85.000 hogares. Esos números son los que hay que poner en valor”.

 

LAS REVISIONES RETRASAN LA APROBACIÓN DE LOS ERTE

Sobre la situación de los trabajadores que siguen en situación de ERTE total o pacrial por la pandemia, explica que una de las cosas que retrasa el proceso de tramitación de los expedientes es por los que se deniegan, porque hay que comprobar todos los requisitos de un expediente aunque ya haya sido rechazado por uno de los requisitos, normalmente se rechazan porque no cumplen el requisito de encontrarse en una situación de vulnerabilidad. “Lo importante es hacer esto bien. Entiendo que hay personas en situación de vulnerabilidad extrema, pero tenemos la oportunidad de protegerlas y es doloroso esperar dos o tres meses. Es mejor hacerlo bien para que esto ruede después más rápido”, aclara.

El ministro explica que la intención es discutir con los agentes sociales un esquema que permita y focalice en las empresas que siguen restringidas en su actividad por la evolución de la pandemia y una exoneración fuerte de las cuotas a la seguridad social para protegerlas. “Nos quedan 20% de trabajadores que están en una situación de ERTE total o parcial. De ese 20%, creo que hay un tercio que son sectores relacionados con turismo, transporte aéreo, ocio… que no van a poder recuperar la actividad hasta dentro de unos cuantos meses”.

Por último, el ministro asegura que “las oficinas de la Seguridad Social no están cerradas, puede que haya alguna que esté cerrada por coronavirus, queremos reforzarlas y rejuvenecerlas. Si está cerrada suele ser por causa de la pandemia”. Sí reconoce que las plantillas de trabajadores de la Seguridad Social están muy ajustadas y dice que las quieren ampliar y rejuvenecerlas.