Recorre los castillos de Madrid sin salir de casa

La Comunidad de Madrid invita a conocer la historia de la región visitando, sin salir de casas, sus castillos y fortalezas, un viaje a la Edad Media a través de la ‘Guía de Castillos de Madrid’ y un vídeo explicativo.

La consejera de Cultura y Turismo, Marta Rivera de la Cruz, ha señalado que “los castillos, junto con las iglesias han sido a lo largo de la historia los principales generadores y transmisores de la cultura y el arte”, y ha recalcado que en la Comunidad de Madrid existen numerosos ejemplos de estas construcciones, “algunos muy bien conservados”. De hecho, ha indicado que son algunos de los recursos turísticos de la Comunidad “más visitados”.

Para empezar este recorrido, el visitante se puede adentrar en el Castillo de la Coracera, en San Martín de Valdeiglesias, que fue construido hacia 1434 y alojó a Isabel la Católica cuando fue proclamada heredera de Castilla. El edificio es de planta cuadrada con cuatro torres entre las que destaca, por su gran tamaño, la torre del homenaje. Las principales dependencias del castillo como la capilla o la bodega se encuentran en torno al Patio de Armas.

En Arroyomolinos, el Castillo de Gonzalo Chacón, también del siglo XV, está ubicado en una zona ajardinada en el centro del pueblo. Gracias a las excavaciones, se supo que no era un torreón aislado, sino la torre del homenaje de un castillo construido en ladrillo, no en piedra, fortificado y rodeado por un foso. Forma parte de la Red de Yacimientos Visitables de la Comunidad de Madrid.

Villarejo de Salvanés, una de las once Villas de Madrid, fue el lugar elegido por la poderosa orden militar de Santiago para construir una fortaleza en el siglo XII y defender los territorios reconquistados. La Torre de cuatro plantas, tiene 22 metros de altura y ofrece unas “vistas espectaculares” del pueblo y su entorno natural, ha destacado la Comunidad de Madrid.

Asimismo, ha indicado que el mejor ejemplo de recinto amurallado en la Comunidad de Madrid puede ser Buitrago del Lozoya, también Villa de Madrid. El castillo, vinculado al conjunto de la muralla es Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural. Su construcción actual es de los siglos XIV y XV. De estilo arquitectónico mudéjar y planta casi cuadrada, tiene unos 45 metros de lado, haciendo de frontera natural con el río. En esta fortaleza residieron importantes personajes de la monarquía castellana y española como Juana La Beltraneja y su madre o Felipe III.

 

CASTILLO DE MANZANARES EL REAL, HISTORIA MEDIEVAL Y ACTUAL

El Castillo de Manzanares el Real merece mención especial pues fue el lugar donde, en 1982, se fundó la Comunidad de Madrid al constituirse allí la Asamblea de Madrid. La historia del castillo, situado en otra de las Villas de Madrid, se remonta a la Reconquista y las luchas entre los señores segovianos y madrileños. Tras la mediación de Alfonso X, pasa a control de la Corona y se denominó El Real de Manzanares. A finales del siglo XIV, pasó a manos de los Mendoza, con los que gozó de su máximo esplendor durante los dos siglos siguientes.

El castillo, de cuatro torres, destaca por su galería gótica en el primer piso, considerada la más bella de España. Su impresionante planta, sus ventanales sobre arcos de medio punto, los adornos de las torres de estilo isabelino, las inscripciones en bajo relieve de los saeteros con el santo sepulcro de Jerusalén son algunos de sus valores artísticos más destacados.

En la actualidad aún pertenece al Duque del Infantado, que lo cedió a la Comunidad de Madrid para su gestión. Los procesos de restauración realizados lo han convertido en uno de los castillos mejor conservados de España y en un recurso turístico muy visitado. Otro de los atractivos del Castillo de Manzanares el Real es su entorno natural y sus bonitos paisajes, en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

La ‘Guía de Castillos de las Comunidad de Madrid’ se puede descargar en https://turismomadrid.es/es/guias/10819-gu%C3%ADa-castillos-… y el vídeo se encuentra en https://youtu.be/a6JCveiZztk.