Repostería artesana a domicilio

Las monjas de clausura de Santa Clara en Jaén venden sus dulces gracias al ‘Teleconvento’

Las monjas de clausura de Santa Clara han logrado vender desde su convento en Jaén capital más de 400 kilos de dulces artesanales gracias al ofrecimiento de Royal Menú Catering, una empresa que de forma totalmente altruista está encargándose de su reparto a través de una iniciativa que ha bautizado como ‘Teleconvento’ y que se puso en marcha hace una semana.

De esta forma, se ha pretendido garantizar al convento los ingresos que venían percibiendo por la venta en el torno de su tan apreciada repostería ahora que por las medidas de confinamiento las ventas habían caído en picado, precisamente en una época como la Semana Santa en la que los dulces tenían un gran tirón.

Tanto es así, que gracias a esta iniciativa, las monjas han dado salida a 100 kilos de torrijas, el dulce estrella de la Semana Santa jiennense. A las torrijas, como ha indicado el director de Marketing y Ventas del grupo Wombee, al que pertenece Royal Menú, Jesús Pegalajar, se han sumado kilos y kilos de magdalenas, roscos y demás exquisiteces que salen de las manos de estas monjas de clausura.

Han sido 150 pedidos los que se han recepcionado en una semana. Gracias a esta iniciativa, las monjas han doblado su producción. “Los pedidos los recogemos y los pasamos al convento. La idea es que en un plazo de 24 a 48 horas máximo puedan estar en los domicilios”, ha explicado Pegalajar. La producción es totalmente artesanal y los dulces se van haciendo según llegan los pedidos, de ahí que el servirlos no sea algo inmediato.

“Es nuestra manera de poder aportar nuestro grano de arena y hacerlo con los medios y recursos que tenemos”, ha señalado Pegalajar. Para ello han abierto una línea de móvil exclusivamente para pedidos de dulces del convento en el 722435457. Se atienden también pedidos por WhatsApp y se recomienda el pago con tarjeta.

Lo cierto es que desde que comenzó el estado de alarma son muchas las fórmulas que desde esta empresa han ido adoptando para cubrir necesidades de la sociedad jiennense durante el confinamiento. De hecho, además de los dulces de convento, también se pueden hacer encargos telefónicos de conservas, quesos y aceite, todos ellos producidos en Jaén.