Vargas Llosa reivindica el español como lengua común

El escritor Mario Vargas Llosa ha ejercido como portavoz de una campaña de ocho plataformas constitucionalistas en defensa del castellano como patrimonio común de todos los españoles, con motivo de la celebración del Día de la Constitución el 6 de diciembre.

Las plataformas que han impulsado la campaña han sido Libres e Iguales; Consenso y Regeneración; Fundación Joan Boscà; La España Cívica; La España que Reúne; Sociedad Civil Ahora; Societat Civil Catalana; y Transforma España.

El premio Nobel asegura en un vídeo que el Gobierno de España ha conseguido los votos de los partidos nacionalistas para apoyar los Presupuestos Generales del Estado “a condición de que el español deje de ser una lengua vehicular y pase a ser una lengua oculta o clandestina”.

Asimismo, el escritor ha criticado que en la actualidad en España hay por parte de los partidos de extrema izquierda y de los partidos nacionalistas “una especie de conjura para impedir que el español se haga presente y pase más bien a la condición de lengua oculta, disimulada, clandestina”.

En este punto, ha recordado que la Constitución española vigente “es muy clara” al respecto, ya que dice que “todo español tiene el derecho de ser español y de hablar su lengua”.

“Esta disposición se cumple, se respeta en todo el país. Creo sin ninguna duda que en Cataluña no se respeta, el número de escuelas o colegios donde se permite el español es un número realmente muy pequeño e insignificante”, ha asegurado.

 

RECHAZO A LA ‘LEY CELAÁ’

Para el autor, en la nueva reforma educativa, conocida coloquialmente como ‘Ley Celaá’, “se elimina la condición vehicular de la lengua española que está determinada por la propia Constitución”. “¿Cuál es la razón por la que el español ha pasado a ser una lengua oculta o clandestina?”, se ha preguntado.

Por su parte, la plataforma Libres e Iguales ha acompañado el vídeo de Vargas Llosa con un comunicado en el que rechaza la ‘Ley Celaá’ porque “permite al nacionalismo políticas dirigidas a suprimir la enseñanza en español en determinados territorios de España”.

La plataforma rechaza la decisión que elimina en la ley de educación de la ministra Isabel Celaá la referencia al español como lengua vehicular en la enseñanza.

“No rechazamos la decisión de la ministra de Educación porque de ella dependa el futuro de nuestra lengua, por fortuna el futuro del español no depende de las mezquindades, las cobardías y de las vergüenzas de unos políticos en continua genuflexión penitente ante los independentistas”, ha sentenciado.

En la misma línea, ha criticado que el Gobierno “sigue sin entender que cualquier concesión a los nacionalistas es entendida como un signo de debilidad que deben aprovechar”. “Pero si la concesión es la supresión del español como lengua vehicular, no lo entenderán como una debilidad sino como una derrota humillante del Gobierno que nos representa a todos”, ha dicho.

Para la plataforma, la educación, con ella la lengua y la cultura, “no pueden convertirse en moneda de cambio, de trapicheo político, deben ser objeto de diálogo y consenso entre los grandes partidos nacionales”.

Así, ha añadido que el acuerdo en estas materias “honraría a los que desde posiciones antagónicas consiguieran el espacio de concordia, la Constitución del 78”.

Por el contrario, la plataforma ha asegurado que “evitar el acuerdo con los partidos constitucionales y buscarlo con partidos que claramente desean el derrumbamiento del sistema del 78 es volver al pasado, a la España en blanco y negro”. “No podemos permitir que estos últimos 42 años vuelvan a ser una excepción en nuestra historia, provocada por aventureros e irresponsables”, ha precisado.

Por ello, ha reivindicado el diálogo entre los partidos constitucionales y defendido la “concordia social” y que el derecho a ser educado en la lengua común “no debe estar sujeto a negociación política, no puede ser moneda de cambio para sostener determinadas mayorías parlamentarias”.

En este contexto, Libre e Iguales ha exigido que el español vuelva a ser reconocido como lengua vehicular en la ley de educación. “Los derechos lingüísticos de todos los ciudadanos españoles, expresados en cualquiera de los idiomas que hoy son oficiales en España, deben recibir el amparo y protección que merecen”, ha apuntado.

Asimismo, ha destacado que, “de ninguna manera”, están dispuestos a considerar la riqueza lingüística de España “como un obstáculo para el entendimiento entre españoles”.

Por su parte, Societat Civil Catalana también se ha unido para celebrar la Constitución y reafirmar su vigencia “como garantía de la paz civil española y de la libertad, igualdad y bienestar de los ciudadanos”.

“Con especial énfasis denunciamos la decisión de eliminar de la Ley de Educación la referencia al castellano como lengua vehicular de la enseñanza. Una nación es también una comunidad de vínculos y un gran espacio de comunicación”, ha subrayado la organización.

La plataforma ha pedido un “gran acuerdo” de convivencia lingüística que proteja la lengua común al mismo tiempo que potencie las demás lenguas españolas cooficiales, que configuran también la identidad compartida.