Santiago Díaz ofrece un relato social en Talión’

El reconocido guionista, Santiago Díaz Cortés pública Talión (Planeta), un thriller con un planteamiento inquietante.

 

A pesar de que la sociedad ha logrado inhabilitar la antigua ley del talión, no ha podido desterrar la tentación muy humana de devolver golpe por golpe, ojo por ojo, de hacer pagar a los asesinos con la misma moneda. Cuando algún crimen especialmente horrendo nos sacude —y, desgraciadamente, los medios de comunicación nos los presentan con más frecuencia de la que quisiéramos— vemos cómo mucha gente sale a la calle reclamando un castigo ejemplar, incluyendo la pena de muerte. Y más allá de los que no tienen rubor en manifestarse y pedir explícitamente venganza, ¿cuántos coinciden con ellos y sólo lo dicen en voz baja o lo reconocen en su fuero interno? Este es el perturbador espejo que esta excelente novela pone ante los ojos y la conciencia del lector. ¿Es lícito tomarse la justicia por la propia mano ante crímenes especialmente repugnantes? Esta es una novela de ficción, una magnífica novela criminal de las que no se pueden abandonar una vez empezadas, que presenta casos imaginarios; pero al lector le resultará inevitable poner en su lugar casos reales que han sacudido a la sociedad española en los últimos años: desde atentados terroristas hasta casos de violencia de género, pasando por asesinatos y violaciones de adolescentes, o —como el último que ha tensado a la opinión pública— de niños.

 

Talión se abre y se cierra con dos preguntas. La primera es la que se hace la protagonista, una periodista de sucesos de 38 años, cuando le dan apenas dos meses de vida a causa de un tumor cerebral: ¿qué hacer en ese breve plazo de tiempo? Su respuesta constituye el nudo de la novela. La segunda es la que la propia novela plantea a cada lector: ¿es justificable matar a asesinos especialmente sanguinarios cuando la justicia no les ha hecho pagar por sus crímenes?

 

Marta Aguilera, la protagonista de la novela, siente que al fin ha comprendido el sentido de su existencia, como si hubiera nacido para eliminar asesinos de la faz de la tierra.

 

Estamos ante una novela de acción, pero en la que pesan mucho los sentimientos, que ofrece un retrato social, cuenta con una potente galería de personajes y contiene una tesis perturbadora que dará mucho que hablar.

 

¿Cómo debemos juzgar a esta asesina de asesinos? La pregunta es especialmente pertinente porque lo que cuenta la novela está ocurriendo a nuestro alrededor todos los días. El lector tiene la palabra.